
Este destino, todavía exótico para la Argentina, era uno de los objetivos que más desvelaba a los funcionarios nacionales por dos razones principales: el importante peso que este país tiene en el plano energético y el papel clave que juega como emisor y receptor de inversiones en campos tan disímiles como la infraestructura y los agronegocios. Así fue como el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, organizó la gira y subió a los empresarios al avión con una idea fija: seducir a los jeques árabes, mostrarles el potencial de la Argentina para avanzar en proyectos de inversión y exhibir la interesante oferta exportable de productos con sello nacional. Este destino no fue elegido al azar. Por el contrario, los Emiratos Árabes albergan la séptima mayor reserva de gas del mundo y son dueños de cerca del 10% del petróleo que se encuentra bajo la "cáscara" de la Tierra.
Todo esto, sumado a las fuertes inversiones en el sector inmobiliario y en turismo, le permite exhibir a este país hoy un PBI per cápita envidiable y digno de cualquier potencia desarrollada, del orden de los u$s48.500 por habitante, un nivel superior, por ejemplo, al de Alemania. "Desde que Moreno se hizo cargo de la promoción comercial internacional, siempre ha elegido promover empresas argentinas en países que tienen producción energética. Y así como en su momento eligió Angola o Azerbaiján, ahora fue en busca de los Emiratos Árabes con el plan de siempre: buscar inversores, comprar energía y aprovechar para abrir la ventana e incrementar las exportaciones, de manera que el saldo de la balanza bilateral no se vuelva deficitario", explicó Marcelo Elizondo, ex director ejecutivo de la Fundación ExportAr y uno de los expertos que más conoce de Oriente Medio.
En la misma línea, Mauricio Claverí, economista de la consultora Abeceb, coincidió en que "esta primera escala de la gira tuvo un poco el espíritu de las misiones anteriores: adquirir energía y tratar de captar inversiones para hacer frente al estancamiento que está evidenciando este sector en nuestro país". Al analizar la evolución de la relación bilateral de los últimos años, se observa que el intercambio comercial resultó favorable para la Argentina, alcanzando un saldo del orden de los u$s300 millones en 2011.
Sin embargo, las exportaciones hacia ese destino, aun faltando computar los últimos meses, evolucionaron negativamente en 2012, con un derrumbe de casi 20% durante el período enero-octubre. Para los expertos, la necesidad de contar con más proveedores de energía y el objetivo de volver a encaminar las exportaciones de productos albicelestes en la senda del crecimiento, fueron aspectos determinantes a la hora de elegir este destino.
INVERSIONES: LA HORA DE SEDUCIR A LOS JEQUES
Para Elizondo, explorar un destino como los Emiratos en busca de inversiones es interesante dado que "hasta ahora no han realizado grandes proyectos en América Latina. En general, los desembolsos más importantes los destinan a Estados Unidos o países de Europa y Asia". Cabe destacar que los siete emiratos que conforman esta federación -entre los cuales Abu Dhabi y Dubai son los más reconocidos-, cuentan con un fondo soberano de u$s650 mil millones, logrado a partir de los excedentes que genera el petróleo. "Emiratos Árabes es hoy el segundo pool de inversiones del mundo, por detrás de China. Sin dudas es un jugador estratégico", destacó el analista internacional Jorge Castro.
Es en este contexto en el que la Presidenta mantuvo reuniones con importantes grupos empresarios tales como Albwardy Investment (vinculado con la actividad inmobiliaria y agrícola), Al Gharari Resources (materias primas agrícolas y biotecnología) y Otaiba Companies (petróleo y gas). La propia Cristina, a través de la cuenta de su Twitter, resumió algunas de sus impresiones tras la gira: "Gran interés de los empresarios de Emiratos por la Argentina. Vale la pena tanto". Por su parte, el canciller Héctor Timerman indicó que "durante la reunión, Cristina expuso la necesidad de producir energía para mantener el ritmo de crecimiento que atraviesa el país", al tiempo que destacó que "las reuniones fueron muy positivas para presentar a la Argentina como un sitio de inversiones" y "como socio de un país tan poderoso como los Emiratos Árabes".
Sin embargo, por el momento, la Presidenta firmó junto al príncipe Mohamed Bin Zayed Al Nahyan tres acuerdos: uno de cooperación en el plano de la energía nuclear con fines pacíficos, otro de seguridad alimentaria y uno para potenciar la utilización de la zona franca de ese país y así estimular el comercio. En este contexto, para los expertos consultados por este medio, es complejo imaginar que la política de seducción hacia los jeques derive en una "avalancha" de inversiones provenientes de los Emiratos Árabes. "Hoy en día la Argentina no es un destino atractivo ni para Oriente Medio ni para países de cualquier otra región", disparó Elizondo.
"Para buscar inversores extranjeros hay que tener ciertas reglas básicas vinculadas con la previsibilidad y contar con la menor cantidad de conflictos internacionales abiertos que puedan generar problemas financieros. Lo cierto es que, mientras se buscan inversores afuera, en Argentina se anuncia que este año se renueva la prohibición de girar dividendos al exterior y -sumado a ello- hay una creciente presión fiscal con más elevada inflación", reflexionó, a su turno, el economista Tomás Bulat. El experto sumó como aspectos negativos los conflictos derivados tras la nacionalización de YPF, la falta de avances en la relación con el Club de París y la incertidumbre sobre el desenlace por los reclamos de los fondos buitre.
Elizondo fue más allá y aseguró que "el destino elegido es el correcto, pero no el contexto. La Argentina va a buscar plata fresca cuando apenas recibe el 5% de todos los desembolsos que se realizan en América latina. Y esto se debe a que estamos fuera del foco de los inversores. Hoy perdemos la carrera frente a países como Perú, Chile y Colombia y ni hablar de Brasil".
Fuente: iProfesional
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