
La Comisión Europea aprobó una serie de medidas para limitar el impacto ambiental de los biocombustibles, después de que grupos ecologistas advirtieran del peligro de deforestación en Latinoamérica y Asia que estos productos pueden causar si no están regulados. En 2007, la Unión Europea (UE) se comprometió a cubrir el diez por ciento de sus necesidades energéticas con fuentes renovables para 2020. Para lograr el objetivo se consideran clave los biocombustibles a base de plantas como trigo, maÃz, aceite de palma y caña de azúcar. Para controlar los biocombustibles, la UE introducirá un sello verde tanto para productores como importadores que garantice que lo que ofrecen realmente se produjo en condiciones renovables.
El comisario de EnergÃa, Günther Oettinger, anunció en Bruselas que sólo habrá subsidios para la producción que no implique destrucción de zonas selváticas u otro tipo de deforestación desde enero de 2008. Pese a ello, las organizaciones ecologistas criticaron que la medida europea no va lo suficientemente lejos. “En los años venideros, los biocombustibles serán la principal alternativa al petróleo y el diesel en el transporte, que produce más del 20 por ciento de las emisiones de gases de efecto invernadero en la UE. Tenemos que asegurarnos de que los biocombustibles sean también sustentables", dijo Oettinger. Las reglas se basan en un sistema voluntario de auditorÃa organizado y pagado por las compañÃas.
Para obtener la certificación y aprobación -y por tanto los subsidios u otros incentivos- tendrán que garantizar la trazabilidad de sus combustibles desde el campo a la gasolinera. Las empresas tendrán que demostrar asimismo que sus biocombustibles producen al menos un 35 por ciento menos de gases de efecto invernadero que los combustibles fósiles para obtener la certificación. Los biocombustibles producen normalmente menos emisiones porque las plantas de las que se generan eliminan dióxido de carbono de la atmósfera, pero su uso ineficiente puede eliminar esta ventaja.
Las certificaciones podrán ser quitadas de inmediato si hay sospechas de fraude en los controles, según las autoridades de Bruselas.
Fuente: Diario RÃo Negro
1401 lecturas | Ver más notas de la sección Medio Ambiente