Coches, camiones, barcos, aviones, usinas generadoras de electricidad, no pueden funcionar sin el petróleo. Es por eso que los gobiernos se alarman cuando su precio aumenta.
Pura energía 
El petróleo es un líquido aceitoso y oscuro, que se formó en las entrañas del planeta por la descomposición de los restos orgánicos. En estado natural tiene poca utilidad, pero de él se extraen sustancias como gas, nafta, gasoil, fuel oil y aceites, que son indispensables para casi todas las actividades humanas.
El transporte aéreo, marítimo y terrestre, así como la producción de electricidad en el mundo, dependen de los derivados del petróleo, no solo como combustibles, sino también como lubricantes de motores y máquinas. La importancia del petróleo es tan grande, que el aumento o caída de su precio afecta directamente las economías de los distintos países del mundo.
Las ciudades, el transporte, la actividad humana en general, han ido creciendo cada vez más y el petróleo se convirtió en el motor de ese crecimiento. Es la energía por excelencia, y no existe otra capaz de reemplazarlo a muy corto plazo.
Petróleo es poder No todos los países cuentan con petróleo suficiente para satisfacer sus necesidades internas y tienen que comprarlo a los grandes productores. Países como Arabia Saudita y otros de Medio Oriente, poseen grandes reservas. Si éstos, por algún motivo, deciden bajar la producción, el precio subirá a causa de la demanda internacional.
Y cada país se verá obligado a aumentar el precio de los combustibles a los usuarios. El petróleo se extrae del subsuelo del planeta, incluso del fondo de los océanos. Su transporte por mar se realiza mediante enormes buques tanques.
A veces, los barcos petroleros sufren accidentes, seguidos de incendios y derrames. Equipos especiales tratan de contener el fuego y el petróleo, pero no siempre pueden evitar la contaminación de las costas y la muerte de animales inocentes.
Amenaza ecológica A pesar de ser una sustancia de origen natural, el petróleo suele causar graves perjuicios al medio ambiente.
Una vez extraído de los yacimientos subterráneos es transportado en barcos o por medio de tuberías a lugares muy distantes. Pero a veces, enel camino ocurren accidentes y se producen derrames.
El petróleo liberado contamina ríos, mares, costas, y mata la fauna y la flora. A pesar de los esfuerzos por "limpiar" las zonas afectadas, los daños causados al ecosistema son, en mayor o menor medida, irreparables.
La guerra En 1990 el petróleo fue casi el principal motivo de una guerra: la del Golfo Pérsico. Irak había ocupado el emirato de Kuwait, poseedor del 25% de las reservas de petróleo del mundo. Estados Unidos, al frente de una alianza de países, invadió el emirato para expulsar a los iraquíes, que en su retirada incendiaron pozos y refinerías y derramaron petróleo en el mar.
Fuente: Fundación Ecomar
2130 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas