
Uno de ellos es el del geógrafo de la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), Javier Grosso, que junto a un grupo de investigadores del CONICET realizó una publicación reciente en la revista Scientific Report de Nature. Se trata de una investigación sobre las deformaciones y hundimientos del suelo, en algunos puntos de la cuenta neuquina y el golfo San Jorge, a través de un método de interferometría, con un sistema de radares para analizar los datos sísmicos.
El aporte titulado “Evaluación de la deformación del suelo y la sismicidad en dos áreas de intensa producción de hidrocarburos en la Patagonia argentina” fue publicado el pasado 10 de noviembre en esa revista especializada de la que participaron no sólo Grosso, sino Guillermo Tamburini Beliveau, Marta Béjar Pizarro, Raúl Pérez López, Juan Portela y Martín Cismondi, especialistas e investigadores del CONICET. “Es otro aporte científico por lo que ya casi no se discute que la actividad hidrocarburífera genera sismicidad inducida”, sostuvo Grosso.
En la región el análisis de los datos está enfocado en los alrededores del epicentro del principal sismo que padeció Vaca Muerta en Sauzal Bonito, el 7 de marzo de 2019 junto a otros eventos durante ese período. “Lo inédito que tiene el estudio la identificación de formaciones superficiales a partir de imágenes de radar, y a raíz de distintas pasadas, reconocer si hubo desplazamientos y hundimientos.
Está en los gráficos el procesamiento de los pozos a 15 kilómetros de los sismos. Cuánto se inyectó y se extrajo”, indicó el investigador de la UNCo. El aumento de la sismicidad en Vaca Muerta en este caso comenzó a partir de 2015 y hay otros estudios, como el del doctor en geofísica Sebastián Correa Otto, que también vinculan la actividad hidrocarburífera, a la sismicidad en determinadas zonas. El científico realizó un estudio desde 2014 hasta 2020 con 11 sismógrafos en la zona de Añelo y alrededores, para verificar el aumento de la sismicidad y la relación con la actividad.
Siguiendo con la publicación del investigador de la UNCo y del CONICET, en uno de los párrafos expresa: “Los estudios presentados son buenos ejemplos de cómo esta industria puede afectar el medio ambiente. Además, los casos estudiados en este trabajo afectaron a la población que vivía alrededor de las áreas de explotación, produciendo malestar social, desde manifestaciones a escala local hasta demandas judiciales en la Audiencia Nacional 3”, expresa una parte de la publicación. (...)
Fuente: La Mañana de Neuquén
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