
La minera brasileña Vale, la segunda más grande del mundo, anunció la suspensión de su multimillonario proyecto de potasio en Río Colorado, Mendoza, luego de no llegar a un acuerdo con el gobierno de Cristina Kirchner para obtener beneficios tributarios que compensen los aumentos de costos debido a la inflación y los desajustes en el tipo de cambio oficial. "Vale informa que le comunicó hoy [por ayer] al gobierno argentino que está suspendiendo la construcción del proyecto Potasio Río Colorado, teniendo en cuenta que, en el actual contexto macroeconómico, los fundamentos económicos del proyecto no están en línea con el compromiso de Vale, con la disciplina en la inversión de su capital, y con la creación de valor", señaló en un comunicado la mayor productora mundial de mineral de hierro.
La decisión llega luego de que en diciembre pasado Vale decidiera parar las obras del emprendimiento, valuado en US$ 6000 millones, que además de la mina de potasio incluía el tendido de unos 800 kilómetros de vías férreas y la construcción de una terminal en el puerto de Bahía Blanca. Vale pretendía producir unas 4,3 millones de toneladas de potasa, una sal de potasio que es una de las materias primas para la fabricación de fertilizantes, y exportarla a Brasil.
A fines del año pasado, la gigante brasileña ya había invertido US$ 2229 millones en Potasio Río Colorado y había completado el 45% de las instalaciones en el lugar. El proyecto, que daba trabajo a unas 4000 personas y era una de las inversiones más grandes que haya recibido el país, había sido definido como "estratégico" por Cristina Kirchner el año pasado. El emprendimiento se encuentra en una zona muy poco poblada y su impacto local es de enorme trascendencia.
Anoche, el gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, se reunió en Buenos Aires con el ministro de Planificación, Julio De Vido, para tratar el problema. "El gobierno argentino desea llevar tranquilidad a los trabajadores y a aquellas empresas contratistas de que arbitrará todos los medios conducentes a la continuidad del proyecto y a recuperar la dinámica de trabajo prevista, teniendo en cuenta el fuerte impacto económico y social que produce el abandono del emprendimiento por parte de la empresa Vale", aseveraron en un comunicado conjunto.
Para los proveedores locales de la obra la situación es tensa. Algunos de ellos aseguran que sufren atrasos en los pagos y que temen la suspensión sin fecha del proyecto. Muchos compraron equipamiento a crédito para proveer a la empresa de transporte, suministros y alimentación y ahora, dicen, deben hacer frente a sus compromisos. Durante una conferencia con inversores el mes pasado, el presidente de Vale, Murilo Ferreira, había señalado que "el proyecto precisa preservar el atractivo y una previsibilidad de flujo de caja".
"Existe una brecha en la Argentina en relación con el costo de los materiales, el costo de los recursos humanos y las tasas de cambio", apuntó. Según fuentes de Vale, la empresa estimaba que debido a la inflación argentina y el desajuste en el tipo de cambio oficial, el costo final del proyecto ascendería a US$ 11.000 millones. Por eso le había pedido al gobierno argentino suspender el cobro del IVA hasta que la mina empezara a producir, a mediados de 2014, y el pago con bonos de deuda externa a valor nominal, entre otras medidas.
Las autoridades brasileñas, a través del ministro de Desarrollo, Fernando Pimentel, y del asesor presidencial para temas internacionales, Marco Aurelio García, intentaron una mediación, y especularon con tratar el asunto la semana pasada en el encuentro entre Cristina Kirchner y la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, en El Calafate, pero la reunión se suspendió por la muerte de Hugo Chávez. Ya cuando Pimentel viajó a Buenos Aires, el gobierno argentino le dio a entender que rechazaría hacer concesiones.
El comunicado de los gobiernos nacional y provincial de anoche dice que los pedidos de Vale "implicaban un aporte estatal de US$ 3000 millones en el curso de dos años y sin contraprestación alguna". Con todo, en su comunicado, la minera dejó abierta la puerta para llegar a un entendimiento. "Vale seguirá cumpliendo con los compromisos relativos a sus concesiones y buscando soluciones que mejoren los fundamentos económicos del proyecto, para, en ese momento, evaluar su reinicio", dijo. "En el caso de que se reinicie el emprendimiento, será dada preferencia a los trabajadores actuales", agregó.
UN PROYECTO MULTIMILLONARIO
El impacto de la mina en la economía regional:
600 millones de dólares - Es el precio al que se había valuado originalmente el proyecto de Río Colorado, en Mendoza.
Un costo que cambió - Por la inflación y el estancamiento del cambio oficial, en Vale estimaron ahora el costo del proyecto en US$ 11.000 millones.
2229 millones de dólares - Es la inversión que hasta el momento había realizado la brasileña Vale en el proyecto; representa el 45% de las instalaciones.
Fuente: La Nación
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