
Es que si bien consumen un cuarto de la demanda anualizada total de gas -un 26%, según datos difundidos por el ministro de Energía, Juan José Aranguren-, los hogares explican un 60% de los subsidios a los productores de gas que aspiraba a reducir el Gobierno.
Para incentivar la inversión en los yacimientos locales del fluido, el gobierno de Cristina Kirchner lanzó en enero de 2013 el Programa de estímulo a la inyección adicional de gas, conocido en la jerga petrolera como Plan Gas. Bajo la órbita de ese programa, en 2015 el Estado transfirió a las petroleras –YPF, Pan American Energy (PAE), Total, Wintershall y Petrolera Pampa, entre otras- cerca de US$ 2500 millones. En realidad, esa cifra se terminó de pagar este año por medio de bonos del Tesoro.
Para 2016, los subsidios del Plan Gas se calculaban en una cifra similar, de nuevo cercana a los US$ 2500 millones. Pero en lugar de solventar esa suma con fondos del Tesoro, el Gobierno optó por incrementar las tarifas del segmento residencial (prácticamente invariantes desde 2001, salvo por un incremento moderado en 2014) para que sean los hogares quienes cubran la mayor parte de esa cifra y ya no el Estado vía una subvención directa.
Las resoluciones 28 y 31 del Ministerio de Energía –anuladas por la Corte por no haber realizado audiencias públicas para legitimar el valor del gas incluido en la normativa- elevaron significativa el precio del gas en boca de pozo atribuible a cada tipo de usuario residencial. También modificó el valor del hidrocarburo para el sector de generación, de GNC y de pequeños industriales y comercios (usuarios SGP). En promedio, los productores pasaron de cobrar una media de US$ 2,70 por millón de BTU por el gas extraído de sus yacimientos a facturar US$ 4,67 tras los aumentos publicados el 1° de abril. Es decir, un 80% más.
“Los casi US$ 2 por MMBTU adicionales que los productores iban a recibir por el incremento de las tarifas residenciales, multiplicados por el volumen anual de gas que demandan los hogares, implicaban una facturación adicional de las empresas de US$ 1480 millones en 2016. Ese dinero que iba a salir del bolsillo de los usuarios, ahora tendrá que salir de los recursos del Tesoro”, explicó a El Inversor Online un ex directivo de una empresa petrolera.
Fuente: El Inversor Online
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