
En concreto, el Ejecutivo va camino a terminar con el subsidio indirecto a la producción doméstica de crudo, que hoy se paga más cara que a nivel internacional. La mayoría de los integrantes del gabinete económico de Mauricio Macri coincide en que hay que alinear cuanto antes el valor del barril criollo con las cotizaciones del WTI (EE.UU.) y del Brent (Mar del Norte), que ayer cerraron por debajo de los 45 dólares. El precio interno del petróleo, en cambio, ronda en promedio los 58 dólares, a fin de mantener los niveles de inversión en el segmento de exploración y producción (upstream) de hidrocarburos.
La idea fuerza que propuso el Gobierno a las petroleras consiste en liberar a partir de noviembre el precio doméstico del crudo. Eso fue lo que transmitió el ministro de Energía, Juan José Aranguren, a las principales petroleras del país –con YPF y Pan American Energy (PAE) a la cabeza- en reuniones mantenidas durante los últimos días. Según comentaron a El Inversor Online fuentes cercanas a las negociaciones, una de las alternativas que se baraja es que el precio interno del petróleo esté atado de manera directa a la evolución del Brent. En rigor, el precio del crudo Medanito –que se extrae en Neuquén- surgiría de agregarle un dólar a la cotización promedio del Brent durante el mes pasado a la transacción (Brent + US$ 1). En tanto que el importe del Escalante, que se explota en Chubut, de peor calidad (es más pesado), se definiría a partir de restarle cinco dólares a la cotización internacional (Brent – US$ 5).
Si se aplicaran esas fórmulas, a los valores actuales, el Medanito pasaría a costar 46 dólares –el Brent cerró ayer a US$ 44,80, es decir, un 25% menos que hoy en día (62/63 dólares). Mientras que el Escalante pasaría pagarse US$ 40 contra los 51/52 dólares que se paga en la actualidad.
Un recorte de esas características redundaría en una fuerte baja de la actividad por la pérdida de rentabilidad de la inversión. Y por consiguiente podría desembocar en una ola de despidos en el sector.
Sin embargo, allegados a Aranguren le quitaron fuerza a la versión. “La decisión aún no está tomada. Hay múltiples opciones que deben ser discutidas”, advirtieron. Una de las principales interesadas en encontrar un camino intermedio es YPF, el mayor jugador del mercado, que precisa de la continuidad del precio diferencial del crudo para evitar que se acentúe el desplome del valor de la compañía. De concretarse, la medida implicaría un congelamiento del precio de los combustibles en surtidores, uno de las metas que se trató el Gobierno para ganar la carrera de la inflación.
Fuente: El Inversor Online
543 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad