
Wintershall, el productor alemán de petróleo, filial del grupo químico BASF, aseguró participaciones en tres campos de gas y petróleo de origen noruego por mil 350 millones de dólares (es decir mil 040 millones de euros). La empresa teutona informó sobre la adquisición de una participación de 32.7 por ciento en Brage, de 15 por ciento en Gjosa y de 30 por ciento en Vega, tres campos en el Mar del Norte. A manera de intercambio, Statoil adquirió también 15 por ciento en el campo petrolífero Edvard Grieg. Si la corporación registra un rendimiento óptimo en los campos Vega, Wintershall pagará otros cien millones de euros a Statoil. Con la operación, que todavía deben aprobar las autoridades de la competencia alemanas, Wintershall incrementó la producción diaria en Noruega de los tres mil barriles a 40 mil barriles equivalente de petróleo el próximo año.
PROBLEMAS EN LA PRODUCCIÓN DE CRUDO
Sin embargo, Noruega, segundo productor de petróleo más grande de Europa, ha declarado en recientes días que no logrará cumplir con su meta anual de bombeo de crudo. El Directorio Noruego de Petróleo explicó que la cifra esperada no se logrará, debido a la serie de interrupciones y problemas técnicos que ha sufrido la producción, aunque señalaron que las ventas de gas podrían superar las previsiones.
El procesamiento del petróleo sufrió algunos retrasos porque no se reactivaron pozos o se demoró su puesta en marcha a causa de mantenimientos que tomaron más tiempo del esperado. "Es muy probable que no lleguemos con el petróleo (...) pero el gas es otra historia, lo más probable es que haya sobreproducción", apuntó Jan Bygdevoll, director de pronósticos del Directorio. "Tenemos proyecciones altas para el resto del año y habíamos anticipado que algunas instalaciones ni comenzarían a producir", agregó el directivo.
El principal elemento que influyó en el bajo desempeño fue el proyecto Skarv de BP, cuyo inicio se esperaba para mayo o junio arrancando con una producción de 80 mil barriles de petróleo por día, un plan “relativamente grande” para el país de Europa septentrional. En los últimos nueve meses, la producción de petróleo fue de 426 millones de barriles, 2 por ciento por debajo de los pronósticos, en contraste, las ventas de gas sumaron 83 mil 800 millones de metros cúbicos en los nueve meses, arriba de un pronóstico de 75 mil 400 millones.
Noruega es famosa por su excelente manejo en la explotación de petróleo. Hace 40 años, esta nación descubrió yacimientos del llamado “oro negro” en alta mar y pronto estableció políticas rigurosas para las compañías petroleras. Gunnar Sjogren, director del Programa de Cooperación Petrolera Noruega, detalló: “Las empresas están obligadas a presentar un programa sobre cómo van a cumplir los niveles de calidad -inclusive el cuidado de medio ambiente- que exige el Estado. El cumplimiento de las leyes es responsabilidad total de las compañías.”
Noruega posee un modelo muy concreto de explotación petrolera: “Nuestro sistema es muy sencillo. Queremos que las compañías ganen la máxima cantidad de dinero porque el 75 por ciento de las utilidades tienen que pagar como impuesto al Estado”. Las empresas entienden sus límites, reconocen que la regulación de la extracción petrolera es potestad del Estado, asimismo, si se presenta algún conflicto, éste es resuelto en el mismo país y no en Estados Unidos, Francia u otro lugar. La ley noruega rige lo que sucede en Noruega.
Fuente: Sexenio
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