
El secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, y el subsecretario de Hidrocarburos, Juan José Carbajales, recibieron ayer a miembros de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (OFEPHI) para avanzar en el análisis de las urgencias y planteos del sector, con epicentro en la preocupación por la caída del precio del petróleo y su impacto en regalías, inversiones y puestos de trabajo directos e indirectos.
La cita tuvo como telón de fondo el abrupto derrumbe que sufrió esta semana el precio del petróleo por cuestiones externas, como la disputa entre Rusia y Arabia Saudita y los alcances del coronavirus. Fue en ese marco que desde algunos distritos reactivaron el pedido de que Nación fije un precio sostén del barril de u$s50.
La cumbre no arrojó, sin embargo, definiciones ni anuncios, y desde algunas provincias admitieron que, más allá de la buena voluntad de los anfitriones, se fueron con sabor a poco, frente a un escenario que -dijeron- “va a tener impacto en el empleo y en la gran cadena de proveedores pyme que tiene el sector”.
Los enviados de los gobernadores, en este marco, pidieron hacer foco en la marcha del empleo del sector y en lograr “un compromiso de petroleras y sindicatos” para que se cuiden los puestos de trabajo directos e indirectos.
“Este encuentro forma parte de un camino en el que tenemos que trabajar todos juntos; estamos trabajando para alcanzar un acuerdo energético y social con todas las provincias productoras de hidrocarburos”, dijo Lanziani.
Según lo asegurado desde despachos nacionales, en la reunión se abordaron “los actuales desafíos para el desarrollo del sector” y los asistentes coincidieron “en la necesidad de lograr que la actividad petrolera sea sustentable, manteniendo los puestos de trabajo y los recursos fiscales”.
Los representantes provinciales -destacaron desde filas nacionales- valoraron la convocatoria, el intercambio de ideas y poder definir en conjunto con Nación, las alternativas más eficaces para beneficio del sector.
En la otra vereda, desde filas provinciales aseguraron a este diario que los funcionarios nacionales pidieron “ganar un poco de tiempo” para monitorear el comportamiento del petróleo.
“Pero el gran problema es que quedó un crudo muy barato y la nafta muy cara, porque si no ajustan el precio de la nafta -estimado con un barril de u$s52- al valor hoy del crudo, hay alguien que está ganando mucha plata y habría que ver qué medidas se toman puntualmente con eso”, dijo una de las fuentes consultadas por este diario, con la mirada puesta en las refinadoras, que -graficó- “la están levantando en pala”. En esa línea, desde algunas provincias sugieren encontrar la manera de que las refinadoras “resignen un poco de esa ganancia” y “ayuden a que la parada de empleo no sea tan dura, y no terminen pagando los trabajadores la caída del barril”.
Por la vereda de la OFEPHI fueron de la partida el ministro de Energía de Neuquén, Alejandro Monteiro; el ministro de Economía y Energía de Mendoza, Enrique Vaquié, y el subsecretario de Energía, Emilio Guiñazú; el titular de la cartera de Hidrocarburos y Minería de Chubut, Martín Cerda; la secretaria de Energía de Río Negro, Andrea Confini; el secretario de Energía y Minería de la Pampa, Matías Toso, y el presidente del Instituto de Energía de Santa Cruz, Matías Kalmus.
Fuente: Ambito Financiero
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