
Una excepción concedida por el Gobierno a Pampa EnergÃa para uno de los grandes proyectos industriales del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) sentó un precedente para futuras inversiones. La medida autoriza que las empresas vinculadas a los propios beneficiarios puedan integrar el porcentaje obligatorio de proveedores nacionales. Esto otorga una ventaja a los grandes conglomerados que poseen constructoras, firmas de ingenierÃa o compañÃas de servicios frente a otros grupos.
El Ministerio de EconomÃa aprobó este lunes, a través de la Resolución 1468 firmada por Luis Caputo, el ingreso al RIGI de Fértil Pampa SAU. Esta es la empresa creada por Pampa EnergÃa para construir un complejo de urea y amonÃaco en Ingeniero White, BahÃa Blanca. La inversión declarada para el proyecto, calificado como de Exportación Estratégica de Largo Plazo, alcanza los 2.693 millones de dólares en un perÃodo de cinco años.
El RIGI exige que todos los proyectos presenten un plan de desarrollo de proveedores locales que represente al menos el 20% del total. Para cumplir con este requisito, la construcción de la planta fue adjudicada a un consorcio integrado por la italiana Tecnimont y la empresa SACDE. Esta última es propiedad del mismo Marcelo Mindlin, lo que significa que una compañÃa del mismo grupo económico que el dueño del proyecto figura como contratista nacional.
Frente a esta situación, la propia empresa advirtió el conflicto en su presentación ante el Ministerio de EconomÃa. Fértil Pampa reconoció que SACDE es una "sociedad vinculada" y solicitó formalmente una excepción para que su participación pudiera ser contabilizada dentro del porcentaje obligatorio de proveedores. El pedido se realizó bajo el amparo del artÃculo 49 de la reglamentación del RIGI.
3501 lecturas |
Ver más notas de la sección Actualidad