
La Secretaría de Ambiente de Neuquén tiene un objetivo ambicioso. Lo llaman "pérdida cero" y busca a través de inspecciones in situ que las empresas petroleras adquieran "buenas prácticas" que reduzcan a la nada los derrames y los daños ambientales. El titular de la cartera, Ricardo Esquivel, utiliza como punta de lanza un dato sobre las perforaciones shale. "En 360 pozos no convencionales realizados no se han registrado pérdidas", dice y agrega que las versiones (en referencia indirecta al obispo Virginio Bressanelli) "que hablan de un 30% de instalaciones con problemas se corresponden con infraestructura antigua y obsoleta que se está recambiando". De acuerdo con el informe de gestión de las actuaciones del 2013, la secretaría llevó adelante la evaluación de 985 pozos hidrocarburíferos, de los cuales 423 corresponden al tipo no convencional.
El 70% de las áreas shale son operadas por YPF, mientras que le siguen Pluspetrol con el 4,5% de los pozos, Pan American Energy (4,3%), Total Austral (4%) y Chevron (3,8%). Sobre este tipo de industria se informó que el 97% de los proyectos utiliza, como lo indica la normativa vigente, agua desde la superficie de los cauces. En tanto hay un 3% de la factoría que cuenta con autorización para captación de agua subterránea.
El tratamiento y almacenamiento del agua utilizada en la fractura hidráulica es uno de los principales puntos en observación. Al respecto, el informe del organismo indica que la mitad de los proyectos usa los denominados tanques australianos de 2.000 mv para el almacenamiento. En tanto, el resto tiene piletas metálicas tipo frac tank de 70 a 80 mv. En el 1% de los casos se emplean piletas naturales impermeabilizadas de entre 12.000 y 31.000 mv.
Sin embargo, el funcionario reconoció que fueron 10 los "incidentes mayores" que se registraron durante 2013. Se los determina así por el volumen derramado, por la superficie impactada y si es que afecta a un recurso hídrico. Agregó que todos fueron remediados.
Dos de estos eventos fueron protagonizados por YPF. Uno de ellos ocurrió en el yacimiento, que fue cerrado hasta su saneamiento, Chihuido de la Sierra Negra que incluye a 230 pozos, nueve baterías y al oleoducto troncal sur de YPF cuya rotura produjo un derrame que afectó 4.600 metros cuadrados de terreno. Otro ocurrió en Puesto Hernández donde desbordó una pileta.
RÉPLICA A CRÍTICAS DEL OBISPO
Esquivel respondió indirectamente los cuestionamientos del Obispado neuquino. "Hay un daño ambiental histórico", dijo y agregó que los esfuerzos están puestos en "dar transparencia, más allá del valor económico lo que se busca es el saneamiento".
"Esta gestión se encargó de identificar esos espacios, crear mapas de los sitios y un cronograma de inversiones", indicó. "Cuando se habla de un 30% de pozos contaminantes (en referencia a los dichos del sacerdote Rubén Capitanio, quien señaló que de los 10.000 pozos que existen en la provincia, 3.000 "contaminan"), se trata del recambio de las instalaciones que están en condiciones de ser removidas", dijo.
El titular de Ambiente salió al cruce de lo expresado por Virginio Bressanelli y Capitanio y dio a conocer que durante el 2013 se realizaron 360 pozos no convencionales y "no se ha registrado ninguna pérdida en ninguna instalación".
Fuente: Diario Río Negro
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