
Luego de haber superado a Irán como el segundo mayor productor de la OPEP, una rejuvenecida Irak está comenzando a preocupar a los saudíes. En la reunión Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) los desacuerdos se hicieron patentes sobre el asunto de quién tomará la responsabilidad por recortar el bombeo si los precios del combustible, ahora en unos cómodos 108 dólares el barril, comienzan a caer.
Luego de 20 años de guerra, sanciones y luchas sectarias que dejaron en ruinas a su industria petrolera, Irak no está de ánimo para considerar reducir su producción cuando ésta apenas comienza a despegar. "Irak nunca disminuirá su producción", dijo el gobernador iraquí ante la OPEP, Falah Alamri.
"Deberían hacerlo algunos países que incrementaron su producción en los últimos dos años. Este es un tema soberano, no de la OPEP", agregó. Esa fue una clara referencia a Arabia Saudita, que este verano boreal elevó el bombeo a un máximo de 30 años por sobre los 10 millones de barriles de petróleo por día (bpd) para evitar un alza de los precios, luego de las sanciones occidentales que afectaron la industria de crudo de Irán. La opinión de Riad, según dijeron delegados en el encuentro, es que Irak no sólo debería contribuir, sino encabezar, la próxima ronda de reducciones de suministro de la OPEP.
Si los saudíes presionan con el tema entonces habrá "días sombríos por delante", advirtió un alto funcionario iraquí, que dijo que Bagdad ni siquiera consideraría una disminución de su bombeo hasta el 2014. Los delegados de la OPEP dijeron el miércoles que el grupo acordó mantener sin cambios su meta de producción de 30 millones de bpd, pero muchos analistas del mercado dicen que podrían ser necesarias restricciones al suministro dentro de poco si los productores desean evitar un desplome de los precios por la desaceleración económica mundial.
"Cada barril adicional que Irak produce refuerza su confianza y sus expectativas de que puede alcanzar una mayor producción, y negociará sobre esa base", dijo Raad Alkadiri de la consultora PFC Energy, con sede en Washington. "Ahora la OPEP está lidiando con una Irak mucho más confiada y Bagdad está pensando en la política regional y se encuentra menos dispuesto a aceptar compromisos", declaró.
UNA MENOR DEMANDA
De acuerdo a Neil Atkinson, director de investigación energética en Datamonitor, Irak no escuchará argumentos. "Bagdad dice que fue objeto de sanciones por tanto tiempo que ahora tiene pase libre para reconstruir su economía", explicó. La producción de la OPEP ya ha caído marcadamente desde los máximos del verano boreal, cuando los saudíes llevaron la totalidad del suministro del grupo de 12 miembros a casi 32 millones de bpd.
El bombeo en noviembre bajó a 30,8 millones de bpd, después de que Arabia Saudita redujera su cuota a 9,5 millones de bpd. Pero la organización podría necesitar equilibrar más el mercado en la primera mitad del próximo año, puesto que sus propias proyecciones indican que la demanda de crudo de la OPEP será de sólo 29,25 millones de bpd en el 2013, afectada por la debilidad económica mundial. "Estamos preocupados por una caída en la demanda y por el alto nivel de los inventarios", dijo el ministro de Petróleo de Argelia, Youcef Yousfi.
Irak, el exportador de crudo de más rápido crecimiento del mundo, espera más ganancias en el 2013 debido a que compañías extranjeras han elevado su producción en el país a niveles máximos, dijo a periodistas el domingo el ministro del Petróleo iraquí, Abdul-Kareem Luaibi. La producción comenzó a subir de forma sólida en 2010 luego de que Bagdad sellara contratos de servicio con compañías como BP, Eni, Exxon Mobil y Royal Dutch Shell. El bombeo iraquí ahora llega a 3,4 millones de bpd, un incremento de casi 1 millón de bpd respecto a hace tres años, cuando las compañías iniciaron sus labores de extracción.
Fuente: Reuters
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