
El control geológico en las perforaciones (mud login, en la jerga) es algo histórico en la actividad petrolera, pero que ha revitalizado su importancia al calor del crecimiento de la exploración y explotación no convencional. Explicado en pocas palabras, el procedimiento consiste en la conexión de múltiples sensores al equipo perforador que miden los gases que van saliendo del pozo a medida que se pincha la roca. De esta manera, se puede determinar qué tipo de hidrocarburo es y qué componentes tiene. Además, se va recuperando el cutting para que luego un geólogo lo analice con instrumental especÃfico y poder hacer una descripción litológica del terreno que se va atravesando durante la perforación. Es importante para saber de qué tipo de roca se trata y conocer más sobre la formación geológica.
Sumado a los datos sobre hidrocarburos y gases que van surgiendo, se puede trazar un reporte minuto a minuto que permite establecer hasta la velocidad y profundidad de la perforación. El procedimiento de control geológico –que es obligatorio para pozos exploratorios o de explotación a partir de la ley provincial 2666, sancionada en el 2009– tiene dos funciones: por un lado conocer lo que sucede mientras se va perforando y, por otro, controlar posibles surgencias, como medida de seguridad.
Si en algún momento hay presión de petróleo o gas que intenta ir hacia la superficie, al detectarlo los sensores con cierta anticipación, se cuenta con una alarma que permite cerrar la boca del pozo o instalar un quemador al campo si no se llega a tiempo. Luego se cambia la densidad del lodo y se perfora bajo condiciones más seguras.
"En la exploración de Vaca Muerta las empresas ya tienen un objetivo cuando perforan. Nosotros les avisamos cuándo llegan a la profundidad requerida, bajan una corona y sacan una porción de ese terreno", comenta Oscar Erretegui, gerente de Geocontrol SRL. El análisis de ese material les es muy útil para futuras perforaciones y permite, además, trazar un perfil ecológico.
Por ejemplo, si se detecta presencia de hidrocarburos, se puede establecer si es de la propia formación o de algún derrame previo. "Al quedar una evidencia fÃsica, la empresa puede salvar su responsabilidad ante la SecretarÃa de Medio Ambiente", explicó.
La empresa cuenta con siete unidades que trabajan en el mismo yacimiento y que están compuestas por un laboratorio, un tráiler vivienda y cuatro personas: un técnico y un geólogo por cada turno de doce horas.
"El control dura lo que dura la perforación; hay pozos de siete dÃas y otros de tres meses. En general, en la Cuenca Neuquina las perforaciones llevan entre 10 y 20 dÃas", señaló Erretegui. Realizan su trabajo básicamente en la provincia, aunque también requirieron sus servicios en Comodoro Rivadavia, Malargüe y Salta.
Fuente: Diario RÃo Negro
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