
Mientras los cinco sobrevivientes se mantenían en recuperación, las operaciones de la industria permanecieron paralizadas. Una comisión del Inpsasel hizo un recorrido para evaluar las condiciones de trabajo de la estatal, informó el secretario general de Sinmioro, Elby Soto.
El personal sostiene que independientemente de si el descenso del ascensor fue por un error de maniobra del equipo o una falla mecánica, debió activarse el sistema de seguridad y, con éste, los frenos.
El secretario de Trabajo y Reclamo de Sinmioro, Juan Monsalve, manifestó que "si el sistema de seguridad hubiese estado activo no hubiese ocurrido esta tragedia", en la que murieron Julio Hernández, supervisor de mantenimiento; y Kelvis Martínez, ayudante general de mantenimiento diesel. Denunció que luego de la paralización de la mina Colombia hace 10 días por el deterioro de las láminas laterales del ascensor se hicieron las correcciones. "Si no hacíamos la paralización hubiese continuado así", dijo.
Los trabajadores se encontraban en el nivel -60 a 275 metros de profundidad en el Pozo 1, realizando actividades de mantenimiento. "Luego de culminar sus labores de trabajo se disponían a salir a la superficie en el skip (jaula). Después de haber iniciado el ascenso en la izadora se presentó un imprevisto que ocasionó el desplazamiento del skip hacia el fondo del pozo, introduciendo la jaula ocho metros aproximadamente en el sumidero principal del vertical, que sirve como colector de agua generada de la filtración natural de la mina subterránea".
DOS EN TERAPIA
El trabajador Maiker Cazadilla, el más joven del grupo que se encontraba en el elevador, subió por la salida de emergencia de la jaula y por una guaya llegó a una de las galerías de la mina, desde donde avisó al operador del equipo. "Nos vamos a ahogar en esta v...” fue lo último que dijo Julio Hernández, el primero en morir, recuerda el trabajador, quien dijo que habían enviado la señal para ascender a la superficie. Los médicos tratantes de los heridos solicitaron muestras del agua ingerida, durante el descenso del skip al sumidero, para determinar el tratamiento. La estatal CVG Minerven ha cubierto todos los gastos médicos.
SENSORES DESACTIVADOS
Jean Carlos Márquez, delegado de prevención de la industria, explicó que la mina Sosa Méndez, era operada por una empresa china bajo el nombre Yin Yan de Venezuela. "Cuando los chinos se fueron, los sensores de seguridad se fueron desactivando poniendo en riesgo la vida de los trabajadores que no cuentan ni con guantes de seguridad". Los trabajadores denunciaron que el Cicpc, encargado de las averiguaciones, no acudió a la planta para determinar las causas del accidente.
Fuente: El Universal
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