
El secretario regional ministerial de Minería, Manuel Aravena Drummond, visito hace algunos días la concesión de explotación aurífera otorgada al ciudadano canadiense Daniel Johnson, actualmente avecindado en Porvenir, ciudad desde donde hace algunos meses comenzó a explorar el sector comprendido en su pedimento, el que está emplazado en el Cordón Baquedano, a escasos kilómetros de la capital provincial de Tierra del Fuego. En este plano, el secretario regional ministerial de Minería declaró que su visita respondió a una invitación que le curso el ingeniero civil metalúrgico, Jorge Andrews, quien ha asesorado a Daniel Johnson desde el comienzo de su emprendimiento, agregando que la "visita se produce en el momento en que se encuentran satisfechos de la ley que han podido encontrar".
Ese rendimiento, según indicó Aravena, "les permitirá tomar las decisiones definitivas sobre el proyecto de explotación del placer, fase en la que se encuentran en este momento”. En tanto, respecto a la concesión otorgada al canadiense, la autoridad regional precisó que ésta es de tipo exploratorio, permitiéndose a su propietario trabajar en una zona individualizada y realizar las extracciones y ensayos considerados en la normativa, para decidir si obtendrán los beneficios esperados e instalarse como pequeños mineros.
En consideración a lo expuesto en el parrafo de más arriba, cabe señalar que Daniel Johnson ha contratado con recursos propios una pala mecánica y un operador de Porvenir, trayendo además desde Canadá una planta móvil montada sobre patines para facilitar su desplazamiento. Esta última, cuyas dimensiones aproximadas son de nueve metros de largo, tres de ancho y cuatro de alto, pesa cerca de nueve toneladas y está diseñada para recuperar oro grueso y fino desde depósitos aluviales (placeres auríferos).
En cuanto a los componentes con los que la planta opera, se distinguen una tolva de alimentación, un harnero vibrador, un harnero rotatorio, dos concentradores gravimétricos, una bomba líquido-sólido, un separador magnético, una correa transportadora y una canaleta de lavado.
El Cordón Baquedano, ubicado en la mitad Norte de la isla de Tierra del Fuego y aledaño a Bahía Inútil, pese a haber sido ampliamente intervenido durante la época de la fiebre del oro en la región (década de 1890), actualmente exhibe una gran recuperación de la capa vegetal que esconde las faenas mineras de antaño; sin embargo es posible apreciar rastros de esos trabajos tras algunas excavaciones no demasiado profundas.
Fuente: Diario Once
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