
A esto, se le sumó un factor clave, que golpeó al sector de manera particular: el derrame de petróleo de British Petroleum (BP) en el Golfo de México. Desde que ocurrió el accidente, la capitalización de la compañÃa se redujo en casi la mitad de su valor. El Ãndice Energy Select Sector SPDR (XLE) perdió durante dicho perÃodo casi un 10%. AsÃ, las competidoras hicieron el ajuste magnificado por el efecto BP, pero el commodity sigue sostenido. El precio del crudo se mantuvo firme debido a una menor oferta dada por las suspensiones en la extracción en alta mar y por varios proyectos offshore postergados. Eso permitió que el XLE se recuperara desde sus valores mÃnimos testeados a fines del mes de mayo.
Este Ãndice incluye a compañÃas que desarrollan y producen petróleo crudo y gas natural, y ofrecen servicios de perforación y otros relacionados con la energÃa. La acción de BP no pertenece a este Ãndice, pero el accidente que tuvo impacto directamente en todo el sector energético. Los costos de este desastre ecológico son difÃciles de calcular. Por ahora, se estima que alcanzará cifras cercanas a 1600 millones de dólares. El Presidente estadounidense, Barack Obama, está diseñando un plan por el cual se obligarÃa a la compañÃa a crear una cuenta bajo custodia para compensar a individuos y empresas por los daños causados por el derrame. Ahora bien, más allá del costo monetario que le representa a BP reparar los daños, analicemos los efectos que podrÃa tener sobre el sector.
El Departamento del Interior de los EE.UU. tomó medidas directas en el asunto: se suspendieron las exploraciones en dos ubicaciones en Alaska, se postergaron ventas de leasing en el Golfo de México y en la Costa Atlántica, se paralizó la extracción en 33 pozos en progreso en la zona y continúan en moratoria los nuevos permisos en aguas profundas para los próximos 6 meses. Esto afecta directamente a las compañÃas que operan allÃ. Pero hay otro factor que impacta al sector en forma indirecta. Es aquà donde entra el efecto que podrÃa tener un ajuste en las regulaciones ambientales, cuyo objeto sea evitar que un accidente similar vuelva a ocurrir. Por su parte, una nueva normativa podrÃa extenderse a otros paÃses que busquen adoptar reglas similares a las norteamericanas. Todo esto tendrá un claro impacto en las compañÃas que extraen o que planean extraer petróleo mar adentro. Y este es el caso de la mayorÃa de los grandes jugadores del sector que casualmente integran el Ãndice XLE. El uso de metodologÃas más seguras en términos ambientales significa mayores costos para las empresas que actualmente extraen petróleo costas afuera.
Por un lado, implica que muchas inversiones dejen de ser factibles de llevar a cabo dado que el valor neto se reducirÃa frente a un aumento en los costos de producción. Por otro lado, tenemos el costo de asegurarse contra este tipo de desastres. Claramente, el monto de cubrir los daños de un accidente como el de BP supera a los números que manejan muchas de las aseguradoras a nivel global. De esta forma, el impacto del derrame del Golfo de México no sólo tiene un efecto negativo sobre la compañÃa involucrada en esto sino al sector en general, en particular, a las grandes petroleras cuya producción también se lleva a cabo costas afuera, por el efecto que un incremento en el costo de extracción pueda tener sobre sus balances. Por eso, la depreciación dada en el Ãndice XLE, aún cuando BP no está listada como integrante del mismo. Es importante destacar que el impacto depende de la exposición de cada compañÃa a la producción costas afuera. La extracción de petróleo offshore forma cada vez una porción más importante del valor de los portafolios de las compañÃas petroleras. Para la británica representa el 28% de su cartera.
En el caso de Repsol (REP) el 23% está representado por las reservas que tienen mar adentro. Shell (RDS-A) es la firma con mayor diversificación, en especial dado que últimamente viene enfocándose en el desarrollo de oportunidades costas adentro. AsÃ, la exposición a la producción offshore es de aproximadamente 14% del portfolio total. Entonces, ¿hasta qué punto los distintos gobiernos están dispuestos a aplicar normas más seguras? Por ahora tenemos el caso de Brasil, cuyo gobierno no establece demasiadas trabas para la exploración y producción mar adentro. De hecho, Petrobras (PBR) planea incrementar su capital por 25.000 millones de dólares para financiar los costos de extracción de las reservas ubicadas en el océano. Además, el paÃs obtuvo 10.000 millones por parte de China para la recuperación de petróleo del Atlántico a cambio de proporcionarle un flujo continuo. ¿Todo el sector energético sufrirá de la misma manera? ¿Existen otras alternativas de inversión en este sector?
El hecho es que las compañÃas de gas natural o aquellas petroleras más pequeñas con mayor producción costas adentro son una buena oportunidad de inversión. Una forma de hacerlo es a través del First Trust ISE- Revere Natural Gas Index (FCG) o el iShare Dow Jones US Oil & Gas Exploration Index (IEO). El gas natural podrÃa ser el nuevo favorito debido al bajo costo de extracción, en especial ante las preocupaciones acerca de los problemas de seguridad que conlleva la producción de petróleo, en especial mar adentro. Además, es mucho más barato que el crudo y que el carbón. Creemos que podrÃan verse mayores incentivos por parte de los gobiernos para el uso de gas tanto a los consumidores como a las industrias.
Fuente: Finanzas.com
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