
A la par del desarrollo de la industria hidrocarburífera, ha crecido también de forma sostenida el transporte de equipamiento de todo tipo. A diario transitan por las rutas de la zona cientos de camionetas y camiones con cargas que van desde unas pocas herramientas hasta enormes equipos de dimensiones especiales.
A tal punto se ha incrementado la necesidad de trasladar “fierros” que varias compañías de servicios especiales han formado sus propias empresas de transporte. Es el caso de Quintana WellPro, que para asegurarse que sus equipos lleguen en tiempo y forma a los yacimientos, creó Transportes Águila.
“Al operar con otra razón social nos permite no sólo transportar los equipos de Quintana sino también trabajar con otras empresas”, explicó el gerente de la compañía, Camilo Ayerbe. Precisó que en su gran mayoría hacen el DTM (desmontaje, transporte y montaje) de equipos de perforación, pulling y workover.
Transportes Águila fue creciendo a la par de Quintana, la empresa madre, que en la Argentina comenzó a operar en Río Gallegos y Santa Cruz Norte (Pico Truncado y Las Heras). “El grueso de nuestra actividad, un 70%, está en Vaca Muerta y el resto en el sur”, indicó el directivo.
La empresa cuenta con 39 vehículos entre camiones petroleros, grúas, carretones y semirremolques. Hay camiones nacionales y otros DM 800, de mayor porte, que son importados de Estados Unidos. Los carretones tienen diversas medidas, que van de los 2,6 a los 3,5 metros de ancho.
En la flota se destaca un carretón especial con cuello desmontable, que permite cargar equipo rodante. Tiene cuatro líneas de ocho cubiertas, es decir 32 ruedas en total y una capacidad de carga que puede superar las 60 toneladas. “Estos equipos requieren una gran inversión, ya que cuestan más de 200 mil dólares”, comentó Ayerbe.
Precisó que el DTM de un equipo de pulling lleva unas 12 horas, uno de workover puede tardar entre 15 y 18 horas, mientras que un equipo de perforación de 1.000 HP insume dos días de trabajo o casi cinco si es de 2.000 HP. En todos los casos calculando un promedio de traslado de 15 kilómetros e incluyendo la movilización del equipo al yacimiento y el regreso a la base.
“Si bien hemos hecho transporte de equipos para la actividad minera y la construcción, fueron casos puntuales, la inmensa mayoría es para el petróleo”, explicó Ayerbe y estimó en cerca de 20 DTM los que hacen por mes, entre pulling, workover y equipos de perforación.
“Creemos que este año será tranquilo. No vemos un boom a corto plazo, más bien un crecimiento paulatino de la actividad. Por suerte tenemos trabajo y seguimos recibiendo pedidos de presupuesto, a pesar de la caía del segundo semestre por el decreto de congelamiento de naftas”, apuntó. (...)
Fuente: Diario Río Negro
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