
Entre las actividades económicas que tenían presencia mínima hasta hace pocos años y hoy muestran un pujante desarrollo, se destaca sin duda la provisión de paneles solares, baterías y otros equipos para la autogeneración de energía, que evolucionó al ritmo de una crecimiento geométrico de la demanda y de la consiguiente multiplicación de comercios especializados. La venta de equipamiento aumentó en forma notable (un proveedor dijo que en el último lustro crece a razón del 100% por año) y los precios se abarataron más de un 50% en dólares, según otra de las fuentes.
Las motivaciones de los clientes son múltiples. Algunos buscan alternativas de generación autónoma para desligarse en todo lo posible de la red de provisión que administra la CEB, debido a los cortes recurrentes y a las noticias que machacan con la "crisis energética". Otros buscan instalar su propia generación solar por razones ecológicas, y también están los interesados en aprovecharlo como recurso económico alternativo, inyectar la energía excedente en la red y cobrar por ese servicio. Aunque esta variante tiene por ahora muchos obstáculos (ver aparte).
El auge que experimentan las energías renovables aplicadas en pequeña escala llegó al centro de Bariloche, donde ya existe la primera "Tienda Solar", cuyo dueño, Nicolás Simchenko, pretende desarrollarla con un sistema de franquicias. Según explicó, si bien en la rentabilidad de este tipo de módulos"todavía hay un gris", la pandemia "aceleró" la transición que desde los motores a combustión a las energías renovables.
Dijo que el "cambio climático tiene mucho que ver con la nueva tendencia", a la que sus defensores se resisten a encuadrar como una moda. "Bajó mucho el precio de las baterías de litio y se liberaron las patentes de paneles y otros productos -explicó Simchenko-. La energía renovable hasta no hace mucho era costosa, pero se empezó a simplificar y aparecieron los equipos integrados: ya no hace falta tener los paneles por un lado, la batería por otro. Es como una notebook, que integró las partes de la vieja PC". Explicó que las redes eléctricas "troncales" que se extienden "como una mano", van hacia un formato de "nodos", como ocurre con internet. Dijo que "el sistema eléctrico renovable va hacia eso", de modo que cobra importancia la generación particular y descentralizada. Según Simchenko, uno de los cambios clave es la "tasa de retorno", que mejoró en forma notoria con el abaratamiento de los equipos.
Dijo que antes una inversión se amortizaba a 10 ó 15 años y "desde la pandemia el panorama es otro, ya se puede hablar de 4 ó 5 años para el recupero". Convertec es otra empresa dedicada al rubro y fue de las primeras en inyectar energía de generación propia a la red, hace ya 5 años. Pero su titular, Leandro Suárez, dijo que no está allí el atractivo principal para el uso de esta tecnología, porque "se paga muy poco". El mayor interés está puesto en obtener energía para el "autoconsumo", según explicó. "Muchos de nuestros clientes quieren simplemente un reaseguro para las calderas, ante un corte de energía, para no quedarse sin calefacción.
Porque la alimentación es a gas, pero la circulación de agua se mueve con electricidad", graficó Suárez. Dijo, al igual que su colega, que no dan abasto entre las consultas y encargos que reciben. Diferenció entre los clientes "del campo", que buscan energía renovable porque no cuentan ni van a contar con servicio de red, y los "urbanos", interesados en los paneles solares "por una cuestión ecológica" o por necesidad, ante las deficiencias del servicio que presta la CEB. Suárez dijo que en la ciudad instalan "entre tres y cinco equipos mensuales".
Fuente: Diario Río Negro
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