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Cuáles son los puntos más salientes del documento firmado entre IEASA e YPFB. El último dÃa de 2020 el gobierno firmó con su par de Bolivia una quinta adenda al contrato de compra-venta de gas existente entre ambos paÃses. Era un paso que se descontaba, pero que aún asà incluyó una serie de novedades que responden a problemas estructurales y coyunturales de cada una de las partes.
En la nómina figuran tres puntos salientes: 1. Reducción de volúmenes comprometidos de gas La nueva adenda firmada entre IEASA (ex Enarsa) e YPFB prevé que Bolivia enviará hacia la Argentina: -10 millones de metros cúbicos diarios (MMm3/dÃa) de gas entre enero y abril de 2021; -13 MMm3/dÃa en los meses de mayo y septiembre; -14 millones en el trimestre que va desde junio hasta agosto; -Y 8 MMm3/dÃa de gas en el último trimestre del año (entre octubre y diciembre). En algunos meses del año, el recorte supera un 20% con relación a lo que se importó el año pasado. Por ejemplo, en julio de 2020 se trajeron de Bolivia 18 MMm3/dÃa de gas, un 22% más que durante el mismo mes de este año, cuando se comprarán 14 millones.
El cambio de los volúmenes obedece, estructuralmente, a la declinación imparable de los principales yacimientos de Bolivia. La caÃda de la producción de gas forzó al gobierno de ese paÃs a reestructurar los contratos de venta de gas con Brasil y la Argentina, sus dos principales mercados de exportación. Redujo, por un lado, los envÃos hacia el sur brasileño de 30 a unos 15 MMm3/dÃa. Lo propio hizo con nuestro paÃs.
2. Cambio en la fórmula de determinación de precios El contrato original, firmado en 2006 por los entonces presidentes Néstor Kirchner y Evo Morales, estableció una fórmula polinómica que cruzaba distintas variables (dos tipos de gasoil y otros tantos de fuel oil) para fijar el precio del gas que se importa desde el paÃs del Altiplano. A principios de 2019, cuando el ex secretario de EnergÃa Gustavo Lopetegui firmó la cuarta adenda al contrato, se incluyó, a pedido de Bolivia, el precio del LNG a esa fórmula.
La inclusión de ese indicador —que se aplicó para calcular principalmente el precio del gas adicional importado por nuestro paÃs por encima de la curva base— terminó siendo favorable a la Argentina porque el precio del LNG se derrumbó en 2019 y 2020. Ahora se volvió a modificar ese esquema. El valor del gas adicional de invierno se fijará, a partir de esta adenda, sobre la base del Henry Hub —el precio del gas en EE.UU.— y se agregará una prima de 2,25 dólares.
No está claro en base a qué análisis se estableció ese premio. Y tampoco es seguro anticipar cuál será el impacto real para el Tesoro nacional. Si el precio del LNG se sigue recuperando, es muy probable que el cambio de esquema termine siendo positivo para la Argentina porque se pagará un precio menor por el gas boliviano. Hoy parece lo más probable porque el precio del LNG se está recuperando (habrá que esperar el impacto de la segunda ola del Covid-19 en el hemisferio norte). Lo concreto es que los precios se recuperaron: por caso, Chile dejó desierta la semana pasada una licitación para importar LNG porque recibió ofertas con precios altÃsimos, cercanos a los 12 dólares por millón de BTU. (...)
Fuente: Econojournal
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