
Al margen de Vaca Muerta y Los Molles, las dos formaciones de hidrocarburos no convencionales, la cuenca neuquina cuenta con una tercera alternativa en este tipo de reservorios, con un par de experiencias que ya arrojaron resultados alentadores. Se trata de la formación Agrio, en el límite entre Mendoza y Neuquén, donde tanto YPF como GyP dieron a conocer sendos hallazgos en medio del fragor por la disputa motivada por la nueva Ley de Hidrocarburos. La primera dio a conocer un hallazgo en el bloque Filo Morado, lo que despertó una importante expectativa en el gobierno de Mendoza, que se quiere subir a la fiebre de los no convencionales, alentado por el empuje económico que ya se hace patente en Neuquén. Allí, la compañía bajó a unos 3.500 metros de profundidad y halló petróleo liviano de muy buena calidad.
En el caso de la estatal neuquina, a mediados de septiembre, a horas del primer anuncio, salió a marcar el terreno y dio a conocer que en el bloque Curamhuele (donde tiene 227 kilómetros cuadrados) había realizado estudios que confirmaban un grado de madurez de la roca apto para la “generación de petróleo” en pozos que no requirieron de “estimulación para fractura hidráulica”.
Luego de esto, confirmó que, en principio, en marzo de 2015 iniciará fracturas en el área del hallazgo, en esta formación ubicada entre Los Molles y Vaca Muerta de la que paulatinamente se habla cada vez más.
Lo cierto es que, por fuera de estos dos anuncios, no se supo mucho más. Y las dos firmas fueron muy cautelosas en el manejo de la información. Acaso para no azuzar un contexto de disputas que todos los días sumaban nuevos titulares, al fragor de la encarnizada disputa por el nuevo marco normativo petrolero.
En este contexto, las fuentes consultadas sostienen que en Agrio hay mucho camino por recorrer. Se sabe que es una roca generadora del orden de los 500 metros de espesor en promedio, con características que la tornan apta y en algunos tramos atrayentes para apuntalar un futuro proceso productivo.
Por eso, lo que viene es una etapa de conocimiento, en la que tanto YPF, sobre todo del lado mendocino, y GyP, comenzaron a dar los primeros pasos. Como sucede ante hallazgos de estas características, lo que termina tallando es la ecuación costo-beneficio. Con todo ya se muestra como un horizonte que genera expectativas.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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