El dueño de la mayoría de los casinos del país decidió demorar la oferta pública de su firma Oil M&S y optar por un "Plan B".
Cristóbal López está decidido a hacerse público. El empresario patagónico, al que se le adjudica buena llegada a Néstor Kirchner, está levantando el bajísimo perfil que hasta ahora tuvieron sus empresas. Y todo por cuestiones de dinero. Es que para capitalizar a su petrolera Oil M&S, que necesita fondos para crecer, planea realizar una oferta pública de acciones en la Bolsa de Comercio y, a cambio, recaudar unos US$ 150 millones.
Para cotizar, la empresa tiene que estar dispuesta a informar con regularidad sobre la marcha de sus negocios y abrir los números de sus ganancias al público. La petrolera ya hizo los deberes: en marzo, comenzó el trámite para que los organismos bursátiles la autoricen a vender entre 20% y 40% del capital a inversores. Y estima que obtendrá el OK en unos dos meses. El problema, ahora, es que los mercados se complicaron.
Por eso, sin abandonar el proyecto de cotizar, López decidió apurar el ingreso de dólares mediante la venta de participaciones en las 11 concesiones petroleras que controla. Los candidatos a comprar podrían ir desde la brasileña Petrobras hasta Pan American Energy, la firma de los Bulgheroni y British Petroleum.
Además de Oil M&S, López, nacido en Comodoro Rivadavia hace 50 años, participa en Casino Club, una de las mayores operadoras de salas de juego del país. Por caso, posee la mitad del casino flotante y los tragamonedas del Hipódromo de Palermo. También tiene plantaciones de olivares, concesionarias de autos, compañías de recolección de residuos y de transporte público.
Oil M&S surgió en 2001, dedicada a los servicios petroleros. Dos años más tarde empezó a sumar negocios en exploración y producción de hidrocarburos. Y se hizo más conocida cuando, en 2005, se adjudicó 43 bloques exploratorios en Brasil.
Alianzas estratégicas
"Como vemos que la salida a Bolsa está demorada porque el mercado no ayuda, estamos buscando alianzas estratégicas con petroleras para que se asocien en nuestras áreas y aporten fondos que nos permitan reducir los plazos de la etapa exploratoria", detalla Christian Barbier, gerente de Administración y Finanzas de la división de Exploración y Producción de Oil M&S. López –a través de Clear, otra empresa de su grupo– acaba de vender en US$ 21 millones el 75% de los derechos sobre el área chubutense Cerro Negro, la única productiva que tenía. El 25% que le queda seguramente será traspasado a Oil M&S.
Las negociaciones vienen tan avanzadas que en la firma estiman estar cerrando algunos contratos este mes o el que viene. Buscarán socio para cada área. Sobre la mesa tienen un bloque en San Juan, dos en Chubut (uno de ellos con una pequeña producción), uno en Mendoza y siete en Santa Cruz. Cederían hasta la mitad de sus participaciones.
Justamente, la adjudicación de las áreas en la provincia del ex Presidente a fines de 2006 generó suspicacias: de los 15 bloques licitados, López se quedó con siete y Lázaro Báez, empresario cuyo crecimiento se vincula a la era Kirchner, con otros tantos, dejando en el camino a la argentina Tecpetrol, la chilena Enap, Repsol YPF y Petrobras.
Ahora, estas empresas podrían ir por la revancha, previo pago a Oil M&S y la autorización provincial. Barbier se defiende: "No queremos hacer un negocio inmobiliario de compra-venta. Se incorporará un socio para cumplir con los compromisos que se hicieron e incluso realizar más inversiones, lo que a la provincia le interesa".
Según el punto de vista del ejecutivo, "las grandes empresas tienen el problema de que no pueden conseguir nuevas zonas de exploración porque, como a veces no realizan inversiones en las que ya tienen, los gobiernos provinciales no están motivados a darles más. Pero, por otro lado, necesitan ir adquiriendo bloques. Las nuestras son buenas áreas que solos no conseguirían. Y, para las firmas medianas, es la posibilidad de participar en negocios con un jugador local". Para Brasil también buscan socios. Ahí ayudan los recientes descubrimientos y el estatus de "grado de inversión" obtenido por el país vecino. A mediano plazo y una vez que salgan a la Bolsa porteña, seguirán buscando fondos en Londres o Toronto.
Oil M&S registró, de acuerdo con los datos de Barbier, $ 280 millones de ingresos en su balance cerrado en junio pasado, un incremento de 40% sobre la facturación del ejercicio anterior. Las ventas hoy se generan principalmente por el área de servicios, porque su producción petrolera es muy pequeña.
Consultado sobre la relación que se le atribuye a López con Kirchner, Barbier aclara: "El negocio petrolero es a largo plazo y trasciende a uno o dos presidentes. Desde que se toma la decisión hasta que se obtiene el primer barril, pasan 5 años. Cristóbal López desarrolló negocios antes, con otros gobiernos. Es un tipo que no empezó hace seis años, sino hace 30. Y le fastidia que se hable sin conocer. Un beneficio que tiene la oferta pública es la obligatoriedad que hay de transparentar todo. Y López no tiene inconveniente con eso".
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