
Los precios del petróleo caían este viernes, pero se aprestaban a registrar sus mayores ganancias anuales desde al menos 2016, alentados por la recuperación económica mundial tras el desplome por el COVID-19 y la contención de los productores, incluso pese al aumento de infecciones a máximos históricos en todo el mundo.
Los futuros del crudo Brent caían 1,31 dólares, o un 1,7%, a 78,20 dólares el barril, y los futuros del petróleo West Texas Intermediate en Estados Unidos (WTI) bajaban 1,41 dólares, o un 1,83%, a 75,56 dólares el barril.
El Brent se encamina a cerrar el año con un alza de casi el 52%, su mayor avance desde 2016, mientras que el WTI se dirige a una ganancia del 56,5%, el mayor rendimiento para el contrato de referencia desde 2009, cuando los precios se dispararon más del 70%.
Ambos contratos tocaron su máximo de 2021 en octubre, con el Brent a 86,70 dólares el barril, el más alto desde 2018, y el WTI a 85,41 dólares, su máximo desde 2014. Se espera que los precios sigan subiendo el próximo año, a medida que la demanda de combustible para aviones se ponga al día.
"Hemos tenido delta y ómicron y todo tipo de cierres y restricciones de viaje, pero la demanda de petróleo se ha mantenido relativamente firme. Esto se puede atribuir a los efectos de los estímulos que apoyan la demanda y a las restricciones de la oferta", dijo Craig James, economista jefe de la correduría australiana CommSec.
Fuente: Ambito Financiero
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