El gobernador de Chubut, Mario Das Neves se ha convertido en el principal opositor que tiene hoy la central nuclear próxima a construirse en Río Negro. Das Neves ahora se negó a firmar el Pacto Federal Minero. Su argumento fue evitar la especulación inmobiliaria y la extracción de uranio en su provincia. El mineral es el más utilizado en el funcionamiento de los reactores. El gobierno del rionegrino Alberto Weretilneck observa cada vez con mayor preocupación la virulencia de su vecino.
Das Neves adelantó que impondrá fuertes impuestos a quienes mantengan campos ociosos y en especial a aquellas tierras adquiridas recientemente en la Meseta Central. El propósito es cortar de raíz con las compras especulativas que esperan el desarrollo de la minería de uranio y la puesta en marcha de la central nuclear en la costa Atlántica de Río Negro. Ambas cosas van atadas, en la visión del chubutense. “Todas aquellas empresas que compraron arteramente todo lo que tiene que ver con los campos linderos al tema del uranio, que hoy es un mineral demandado por el mundo entero, los vamos a declarar de interés público y si lo tenemos que expropiar lo vamos a hacer. Las tierras son nuestras”, advirtió. “Es como que a ellos (por Nación) no les interesa el territorio. Acá hay doble intención que tiene que ver con el uranio que tenemos nosotros en la zona de Cerro Solo, que es un bien buscado por todos los sectores”, indicó hace unos días. (...)