
En su décimo dÃa, la huelga por pensiones ha recortado la producción de petróleo de Noruega en un estimado del 13 por ciento y la de gas en alrededor de un 4 por ciento, lo que ha resultado en retrasos en los embarques de crudo desde el octavo mayor exportador del mundo.
El Gobierno noruego tiene el poder de forzar el fin de las huelgas que cree que afectan la seguridad o los intereses vitales del paÃs, pero hasta el momento ha dicho que el conflicto debe ser resuelto por los sindicatos y las compañÃas petroleras.
La Asociación Noruega de la Industria Petrolera (OLF por su sigla original), que representa a Statoil y otras operaciones, también podrÃa declarar un cierre del centro de trabajo, lo que amenaza con una paralización completa de la producción. Esto garantizarÃa virtualmente la intervención del Gobierno, pero podrÃa dañar las futuras relaciones con los sindicatos.
Fuente: Reuters
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