
El hallazgo fue certificado ante la escribana Alejandra MartÃnez, quien acompañó a los expertos durante su recorrido por los campos de los crianceros que atribuyen la muerte de sus animales a la ingesta de agua contaminada con crudo. El cateo comenzó a las 9 y finalizó pasadas las 12. Se realizaron mediciones en diferentes pozos de agua.
En el primero, situado en un campo a 3 km de la ciudad, se extrajo una muestra que arrojó un volumen de hidrocarburo representado en 23 centÃmetros en un beiler (tubo) que se introdujo a 2,75 m de profundidad. Enterado de lo que ocurrÃa, Wálter Saldaña, coordinador de Medio Ambiente de la empresa en cuestión, llegó hasta el lugar para ver lo que pasaba.
Consultado sobre si sabÃa de la existencia de crudo en los pozos de agua, dijo que "no me corresponde a mà dar cualquier tipo de información. Sà puedo decir que todo es un desastre y por donde miren van a encontrar pasivos ambientales", pero los atribuyó a explotaciones anteriores, y justificó que "nosotros hace casi 2 años que estamos". La segunda muestra fue levantada en el campo La Esperanza, de Alfredo Bravo, a más de 5 kilómetros de Catriel.
La tercera extracción de agua pretendÃa hacerse en la propiedad del mismo superficiario, en un sitio en donde tenÃa instalada una bomba centrÃfuga pero que debió desactivar tras advertir manchas de petróleo en el agua. Allà se realizó una medición con una manguera que alcanzó 3,40 m de profundidad, pero lejos de hallarse agua, sólo se constató la existencia de un producto denso, negro y viscoso que los técnicos depositaron en bolsas selladas herméticamente. El grupo, encabezado por el abogado Mariano Rossi recorrió diferentes lugares en similar situación.
La intención del operativo fue obtener pruebas para respaldar las demandas millonarias de los superficiarios contra la empresa Medanito SA -concesionaria del yacimiento-, en concepto "de resarcimiento económico por daños ambientales; pago de servidumbre de vigilancia y nulidad de los convenios que la empresa realizara con los propietarios por 3.800 pesos, suma que resulta irrisoria para los daños ocasionados" según indicó Rossi.
Los ingenieros en Medio Ambiente Roberto Ferretti y Julio Ramos, de Cipolletti, coincidieron que "en estos casos hay que sellar los pozos con cemento para evitar que el petróleo siga brotando, y eso tiene que hacerlo la empresa que está trabajando". En tanto los técnicos del laboratorio informaron que los análisis de las muestras estarán en "15 dÃas aproximadamente y allà se podrá determinar si el hidrocarburo encontrado es reciente o desde qué tiempo data", dijo Cristian Quiroz de Induser SRL.
Fuente: Diario RÃo Negro
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