Así es que, pese al contexto adverso, la compañía estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP) pudo cosechar otro año de crecimiento, de la mano de sus socias, las principales players del shale.
Como viene ocurriendo en los últimos años, durante 2020, GyP duplicó su producción y, por ende, sus ingresos, al cerrar un promedio de 380 metros cúbicos diarios (m3) de petróleo y 270.000 m3 de gas.
“Para una empresa prácticamente sin costo, más allá del poco personal que tiene, implica un número interesante”, señala el presidente de GyP, Alberto Saggese, en diálogo con +e. La empresa hoy cuenta con un volumen de petróleo propio –producto de estar asociada a varios de los proyectos más prolíficos del shale– que la ubican en el lote de las principales 20 compañías productoras del país. Tiene producción de crudo similar o superior a operadoras privadas como Compañía General de Combustibles (CGC), Oilstone o Geopark. “Durante los primeros meses de la pandemia, nuestros socios tuvieron una caída de producción y eso nos afectó, pero con la caja acumulada no tuvimos necesidad de fondos.
En abril-mayo, nuestras asociadas como Shell, Exxon y Pan American Energy retomaron la actividad. Y en el área de la Dorsal, tuvimos problemas de entrega de petróleo, pero en general podemos decir que no hubo grandes dificultades”, explica Saggese. Hoy el 40% de la producción que le corresponde a la petrolera provincial está destinada al repago de las inversiones realizadas por sus asociadas a su cuenta durante las etapas piloto, bajo el esquema de carry. Es decir, las operadoras se hacen cargo de los desembolsos durante la exploración y la compañía provincial luego abona en especie el equivalente a su porcentaje de participación en el contrato (generalmente del 10%).
“Lo que nos dejó la pandemia fue mucho esfuerzo para restablecer el trabajo, dificultades para colocar la producción, pero no fueron impedimentos para seguir adelante, y ahora estamos en un ritmo interesante porque las áreas de Shell están produciendo fuerte (Cruz de Lorena y Sierras Blancas). Tenemos un outlook para 2021 de llegar a los 600 m3 diarios de petróleo propios y seguir el camino de los últimos siete años de duplicar la producción anualmente”, indica. Si bien el crecimiento de GyP está vinculado a los proyectos en Vaca Muerta, hoy una fuente de ingresos importante son los bloques convencionales de La Dorsal, que opera Oilstone. Se trata de siete áreas marginales que la petrolera recibió de YPF tras un canje de la participación en bloques shale.
De acuerdo con los estados financieros al 30 de septiembre, la firma provincial cuenta con activos por $5373 millones y un patrimonio de $2628 millones. Mientras que el resultado generado entre enero y septiembre del año pasado fue de $800 millones antes del impuesto a las ganancias. Para el cierre del ejercicio 2020, cuyos estados contables están en proceso de elaboración, se estima que la empresa reportará un ingreso de aproximadamente $ 1750 millones. Ese nivel de ventas genera a la Provincia ingresos por regalías por aproximadamente $200 millones e impuesto sobre los ingresos brutos de otros 50 millones. petróleo aguada del chañar- yacimiento de petroleo- gyp (25).jpg La revancha en Vaca Muerta (...)
Fuente: La Mañana de Neuquén
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