
«Si no existiera, San Julián serÃa una ciudad fantasma». Asà se refirió Cristina de Kirchner a Cerro Vanguardia, la emblemática mina de oro y plata santacruceña en su extenso discurso de apertura del año legislativo el 1 de marzo.
Y asà también, anticipó el escenario que iba a elegir para reforzar su apoyo polÃtico para la actividad en medio de la amenaza constante de manifestaciones antimineras de grupos ambientalistas en distintos focos estratégicos del paÃs.
Con ese objetivo, el próximo jueves 29, la Presidente visitará la lejana localidad patagónica y también el yacimiento minero, que actualmente opera la empresa sudafricana AngloGold Ashanti, que posee una participación accionaria del 92.5%, y Fomicruz SE, la Sociedad del Estado de la provincia de Santa Cruz, con una participación del 7,5%.
SEÑALES
La inauguración formal de la operatoria de explotación subterránea de la mina, que responde a la necesidad de prolongar su vida útil -está en producción desde 1998-, servirá de marco oficial para que la jefa de Estado pueda nuevamente enviar señales al exterior y despejar las dudas -a veces teñidas por cuestionamientos ambientalistas y otras, por cambios en las reglas de juego que aparecen sobre la marcha- que opacan al paÃs como destino de megainversiones mineras.
La visita coincidirá además con las vÃsperas del 492° aniversario de la primera misa celebrada en territorio argentino, cuando el navegante Hernando de Magallanes invernó en las costas sanjulianenses. Más allá de las efemérides, el destino es funcional a los objetivos: no es un territorio hostil para la Presidente, y tampoco para los mineros. No es Mendoza, Neuquén, RÃo Negro, La Rioja, Catamarca. Además, requiere una importante logÃstica arribar a Cerro Vanguardia.
SERIO DEBATE
Desde los primeros dÃas de enero, con el conflicto social en La Rioja de la mano de manifestaciones antimineras en contra del inicio de trabajos exploratorios en el cerro Famatina, que luego replicaron en Catamarca contra la mina de cobre, oro y molibdeno Bajo de la Alumbrera -que produce sin descanso desde 1997-, Cristina de Kirchner anticipó un horizonte difÃcil y pidió públicamente establecer un «serio debate» sobre el desarrollo de esta industria.
Con los gobernadores aliados, el Gobierno nacional no sólo participó de la creación de la Organización Federal de Estados Mineros (OFEMI), que tiene como meta generar para el sector «un marco de sustentabilidad ambiental y sostenibilidad social», sino que la fomentó y convocó a juntar fuerzas. La semana pasada, en Chile, destacó junto a su par trasandino Sebastián Piñera, como «único en el mundo» el proyecto binacional Pascua Lama, que del lado argentino se emplaza en la cordillera sanjuanina. Es que a nivel nacional, y a pesar de que en comparación con otros sectores tradicionales no sea muy importante, el aporte fiscal de la minerÃa es significativo y es mucho más lo que promete. En 2010, trepó los $ 5.000 M.
Fuente: Ãmbito Financiero
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