De esa manera, De Vido confirmó la información que ayer habÃa publicado en exclusiva ClarÃn, si bien lo hizo a su manera: a través de un comunicado difundida por Télam, con el tÃtulo "ClarÃn hubiera preferido que Repsol siga controlando YPF" y culpando de la totalidad de la situación a Repsol. En el comunicado no hay una sola lÃnea de autocrÃtica por la falta de previsión de una situación que significó para el paÃs un sobrecosto de 80 millones de dólares.
El viernes, la empresa estatal Enarsa cerró de apuro la compra de un cargamento de seis buques de gas licuado que deberÃan haber sido provistos por Repsol y que la petrolera española, de manera unilateral, decidió no enviar como una represalia -no admitida oficialmente por la empresa- por la estatización de sus acciones en YPF.
Esos seis buques, que en diciembre habÃan sido pactados a un precio de 13,50 dólares por millón de BTU con Repsol, se pagarán ahora a un promedio de 17 dólares por millón de BTU a las compañÃas ENI de Italia (tres barcos con destino BahÃa Blanca), la inglesa British Petroleum (otros dos buques con destino al puerto bahiense) y la brasileña Petrobras (un buque con destino hacia el puerto de Escobar). En total, por esos seis buques se pagarán 306 millones de dólares, que representan US$ 80 millones más que el contrato original.
La maniobra vuelve a poner en evidencia cierto grado de improvisación por parte del Gobierno durante la intervención de YPF. Cuando fue enviado el proyecto de expropiación de las acciones de Repsol en YPF, redactado por el viceministro de EconomÃa, Axel Kicillof, hubo que incluir a último momento (con el proyecto ya ingresado en la Mesa de Entradas del Senado) la expropiación adicional de las acciones de YPF Gas que estaban en poder de Repsol.
La compra de apuro de gas licuado un 26% más caro puso en evidencia a la otra pata de la intervención de YPF: a pesar de que la contratación de gas licuado se hace desde Planificación, nadie previó que Repsol era, además de controlante de YPF, uno de los abastecedores de la importación del gas por cuyo déficit hoy el Gobierno culpa en su totalidad a la petrolera española. De Vido optó por tirar la pelota afuera.
"En lugar de de decir con todas las letras que Repsol incumplió con la provisión de los buques acordados para perjudicar a la Argentina, haciendo que deba pagar más de lo previsto, ClarÃn justifica esa actitud deliberada, atribuyéndola a la expropiación, por lo que puede concluirse que hubieran preferido que YPF siguiera en manos de Repsol", concluyó. Mientras, el flamante titular de YPF, Miguel Galuccio, está intentando armar su equipo de trabajo con otros profesionales repatriados -como él mismo- desde el exterior.
"Está trabajando intensamente para repatriar a los ingenieros petroleros dispersos por el mundo y potenciar toda la capacidad interna de la compañÃa, que es mucha. Introducirá una nueva modalidad, formando equipos interdisciplinarios", deslizaron sus allegados.
Fuente: ClarÃn
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