
Y es que hay muchos mitos sobre la energÃa que influyen en el desarrollo de polÃticas y de decisiones que, a la postre, pueden dañar más que ayudar.
MITO 1: El petróleo se acaba. En realidad el petróleo no se acabará nunca. Simplemente, no será económicamente viable extraerlo de pozos cada vez más difÃciles de alcanzar. Existen petróleos no convencionales (por ejemplo, arenas petrolÃferas o el esquisto bituminoso), que sólo son viables cuando el crudo cotiza por encima de los 60 y 100 dólares/barril, respectivamente. La realidad es que el petróleo barato se acaba por la existencia de alternativas más viables.
MITO 2: Los biocombustibles son la solución para el transporte verde. La realidad es que el bioetanol de primera generación (a partir de cultivos como la soja), tras tener en cuenta el impacto del uso de la tierra y las fuentes de alimentación, tiene en realidad un impacto neutro e incluso dañino para el medio ambiente. Futuras tecnologÃas (por ejemplo, de tercera generación basados en algas) serán más favorables al mejorar su eficiencia y hacer menor uso de tierras de cultivo. Está por ver.
MITO 3: Podemos abastecer la electricidad mundial con generación 100% renovable. Aunque las energÃas renovables tienen un potencial enorme y garantizan mayor seguridad de abastecimiento para paÃses como España, su coste sigue siendo excesivamente alto. De hecho, la única que puede competir hoy dÃa sin subvenciones es la eólica. La contribución de energÃas renovables a nivel mundial es sólo un 3% y es de esperar que, en los próximos 20 ó 30 años, aumente sustancialmente, pero no a un 100%. Con toda seguridad contaremos también con la nuclear, el gas y el carbón (si bien con tecnologÃas más limpias, por ejemplo IGCC y ultrasupercrÃtica) como fuentes clave.
MITO 4: La energÃa nuclear está muerta. Este mito ignora los hechos. La energÃa nuclear hoy contribuye un 15% de la producción eléctrica mundial (en paÃses como Francia puede llegar al 80%). Hoy dÃa existen unas 440 centrales nucleares en todo el mundo. Su seguridad es excelente, habiendo sucedido un único accidente nuclear con pérdida de vidas humanas en Chernobyl en 1986, por razones muy concretas. La energÃa nuclear es una de las formas más seguras y eficientes de generar electricidad libre de emisiones de CO2, a un bajÃsimo coste marginal.
Independientemente de mitos y realidades, la necesidad de resolver la ecuación energética seguridad, coste, sostenibilidad está forzando una transformación del sector, que de aquà a 2030 presentará grandes retos y oportunidades.
Informe de David Suárez, Vicepresidente de Booz & Company.
Fuente: Cinco DÃas
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