
Se dispuso fomentar la producción y uso de combustibles no contaminantes.El Concejo Municipal aprobó una ordenanza presentada por el edil de Intransigencia y Renovación Radical (IRR), Jorge Boasso, con el objetivo de desarrollar políticas públicas “para fomentar la utilización de biocombustibles” en el transporte público y los vehículos oficiales.
La idea es impulsar el uso de biodiésel, etanol, o combustibles híbridos, con el objetivo de sustituir los de origen fósil, derivados del petróleo.
Asimismo, en la norma se determina que la producción de biodiésel deberá realizarse a partir de la transformación de aceites vegetales usados, esto es el aceite comestible. En la normativa se precisa que el programa deberá “priorizar el cuidado del medio ambiente, implementando estrategias para mitigar los efectos nocivos sobre el cambio climático, reduciendo la emisión de gases de efecto invernadero; generar una adecuada infraestructura que incentive el proceso productivo y la distribución de biocombustibles y promover alternativas para el desarrollo empresario y la inclusión laboral mediante la generación de inversión y trabajo local”.
Asimismo propicia “crear oportunidades para que tanto el sector público como el privado se complementen y emprendan iniciativas conjuntas, asumiendo su responsabilidad por el cuidado del medio ambiente y difundir campañas educativas tendientes a la concientización de la población sobre la importancia de la preservación del medio ambiente, mediante la reducción en el consumo de los combustible fósiles y sus consecuentes emisiones nocivas”.
En la ordenanza se encomienda al Departamento Ejecutivo que en un plazo de 120 días remita un plan de trabajo “que incluya un estudio técnico financiero para la implementación de un proyecto de producción de biodiésel” y se plantea la posibilidad de que se utilice la tecnología tipo MDL que genera los denominados Bonos de Carbono, en el marco de lo establecido en el Protocolo de Kyoto.
La norma presentada por el edil Boasso establece que de manera obligatoria los considerados grandes generadores de aceites vegetales usados de la ciudad, tales como restaurantes, roticerías, supermercados, empresas de catering y otros locales gastronómicos deberán entregar el producto usado al sistema de recolección que se establezca.
En el mismo sentido se indica que “deberá motivarse a todos los habitantes (casas de familia) a no desechar los aceites vegetales usados, permitiéndoles aportarlos mediante un entramado de recolección domiciliaria para destinarlos a depósitos transitorios distribuidos estratégicamente en la ciudad”. No descarta la ordenanza la posibilidad de extender la recolección al área metropolitana u otras localidades y considera factible establecer “sistemas de retribución o compensación para quienes aporten los aceites vegetales usados, incluso realizando convenios de canje por el mismo biodiésel”.
Respecto a la producción de biodiésel se determina la construcción de una planta y en la misma o en otra podrán elaborarse subproductos de glicerina como jabones artesanales “de manera de ampliar la red de trabajo”. Determina la ordenanza que la inversión se podrá hacer con fondos públicos o con los de emprendedores privados interesados en realizar el proyecto.
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