
Pero para que los recursos se transformen en reservas se necesitan inversiones, las que si bien cayeron fuertemente durante la crisis internacional, comenzaron a recuperase durante 2010 y lo harán aún más este año. Tras la instalación de Exxon en la región, fuentes oficiales confirmaron ahora el interés de Shell y la estatal noruega Statoil por invertir en la provincia. Esta semana se conoció un informe del Departamento de EnergÃa de los Estados Unidos (DoE) que ubicó a la Argentina como el tercer paÃs del mundo con “recursos potenciales†de gas no convencional, detrás de China y muy cerca de Estados Unidos.
El informe, contratado por el DoE a la consultora Advanced Resources International (ARI), es parte de una investigación que busca conocer los recursos mundiales de gas de esquistos, conocido también como “shale gas†o gas de “arcillas compactasâ€. Este fluido “no convencional†es la gran esperanza de prolongar la extracción de un recurso que hoy se agota y que, merced a los avances tecnológicos, es ahora factible de extraer donde antes no lo era. De hecho, el 23 por ciento del gas seco que hoy se obtiene en Estados Unidos es, según el mismo informe de la ARI, de este origen. Como ya es conocido en la región, para extraer este gas se necesita un complejo sistema de multiplicación de pozos y de inducción de fisuras hidráulicas que, según los ecologistas, es altamente contaminante, a la vez que demandante de agua y energÃa.
La información difundida esta semana es que los recursos “técnicamente recuperables†de gas no convencional de China suman 1.275 TCF (“Trillones†de Pies Cúbicos), los de Estados Unidos 862 y los de Argentina 774 TCF. Estas cifras abrumadoras no dicen nada si no se las compara con algo concreto: el gigantesco yacimiento gasÃfero de Loma La Lata, en la cuenca neuquina, tenÃa reservas iniciales de poco menos de 10 TCF. Fue este yacimiento el que dio lugar a la transformación gasÃfera de la matriz energética argentina, al punto de que en los ’90 se hicieron fuertes inversiones para gasificar las centrales de generación térmica y se decidió comenzar a reconvertir el parque vehicular. Pocos lo recuerdan, pero hasta hubo proyectos avanzados de reconvertir a gas al transporte urbano de pasajeros de la Ciudad de Buenos Aires. 774 TCF, entonces, es una cifra que excita la imaginación.
¿DIEZ LOMA LA LATA?
De estos 774 TCF, 407 corresponden a la cuenca neuquina, 167 TCF en la formación Los Molles y 240 en Vaca Muerta. Como se observa, para la cuenca local la estimación de DoE/ARI es superior a la realizada por la provincia. El resto de los recursos se reparten en 95 TCF en la cuenca del Golfo de San Jorge, 108 en la parte argentina de la cuenca Austral-Magallanes y 164 también en la parte argentina de la cuenca Paraná-Chaco. El especialista de la Fundación Bariloche VÃctor Bravo señaló a E&E que existe una diferencia sustancial entre los conceptos de “recursos técnicamente recuperablesâ€, los 774 TCF, y Reservas. La estimación de los primeros se asemeja a lo que se denomina “volumen in situ†que es todo lo que, se supone, podrÃa sacarse del recurso. Por “reservasâ€, en cambio, se entiende lo que técnica y económicamente se puede obtener al momento de realizar la estimación. La clave para que un recurso sea “reservaâ€, entonces, está determinada por el costo de extracción, que a su vez depende de la tecnologÃa y los precios internacionales y locales.
Según destacan desde la subsecretarÃa de hidrocarburos provincial, en yacimientos estadounidenses, el paÃs con mayor experiencia en la extracción de estos gases de esquistos, la evidencia empÃrica muestra que la “tasa de conversión†entre los “recursos no desarrollados†y las reservas comprobadas es de entre el 12 y el 15%. Suponiendo condiciones similares en la economÃa local significa que podrÃa llegarse a reservas comprobadas de más de 100 TCF para Argentina y hasta más de 60 TCF para Neuquén. Estos es, una Argentina con reservas de gas equivalentes a 10 Loma La Lata. Claro que para ello hacen falta inversiones y tecnologÃa y, para ambas, precios. Dicho de otra manera, el escenario actual está lejos del potencial.
LA BRECHA
Parte del debate actual incluye a quienes consideran que el modelo presente “es el mismo que en los 90â€, un modelo conducido por el mercado y, poco se recuerda, con tarifas dolarizadas. El reduccionismo es incorrecto. En el presente, y este es el lamento de las operadoras y las provincias productoras, el Estado interviene en el mercado mediante dos instrumentos esenciales, los cuadros tarifarios y las retenciones a las exportaciones. También, con suerte dispar, con una empresa estatal más empresas provinciales. El resultado del conjunto es que si bien las decisiones de inversión continúan siendo privadas, el sector público redistribuye la renta sectorial.
Los beneficiarios de la intervención son, principalmente, los consumidores residenciales. El consumo residencial de gas, alrededor de un tercio del consumo total, paga unos 0,8 dólares el millón de BTU, el destinado a las centrales térmicas (de generación eléctrica), otro tercio del total, abona hasta 1,8 dólares y el sector industrial hasta 3,2 dólares. Recientemente, para promocionar los yacimientos no convencionales, se determinó que Cammesa, la administradora del Mercado Mayorista Eléctrico, compre gas de este origen por hasta 5 dólares el millón de BTU. Suele argumentarse que con estos valores las petroleras no pierden dinero, pues se cubren los costos de producción.
Puede que no pierdan, pero diariamente se importa gas por alrededor de 15 millones de metros cúbicos, fluido por el que se pagan valores que parten de los 7,4 dólares el millón de BTU por la importación desde Bolivia a más de 9 dólares por el que llega en los buques metaneros. Estas importaciones superan el 10 por ciento del consumo promedio diario del paÃs, que ronda los 135 millones de metros cúbicos. Es en esta brecha donde residen las esperanzas de provincias y operadoras. Ambas creen que el diferencial entre los precios internos y los de importación terminará tirando hacia arriba los precios locales y con ellos, prometen, el escenario potencial podrÃa ser realidad.
ESPERANZAS NEUQUINAS
La crisis internacional provocó en Neuquén una fuerte caÃda de las inversiones sectoriales, (ver cuadro). Entre 2008 y 2009 las inversiones capitalizables prácticamente se redujeron a la mitad. Pasaron de 1.446 millones de dólares a 797, un nivel similar al de 2005. Para este año se espera que las inversiones certificadas alcancen, según lo ya comprometido por las empresas, los 1.170 millones, un nivel en ascenso, pero todavÃa por debajo de los valores pre crisis. Sin embargo, fuentes oficiales destacan que los números globales ocultan dos datos clave.
El primero es que la inversión en exploración será este año de 167 millones de dólares, el 14,3% del total y el nivel más alto de los últimos años (ver cuadro). Luego, sostienen que la expansión se produce a pesar de que las empresas prefieren en este momento, por las señales de precios, invertir en petróleo y no en gas. La explicación son las expectativas por el gas no convencional. Sobre el particular destacaron que existen intenciones de Shell y de la estatal noruega Statoil de asociarse con Gas & Petróleo del Neuquén para avanzar en la exploración de recursos no convencionales. Vale recordar que en esta tercera ronda de asociación con G&P, que participa de hasta el 15% de las utilidades, cada empresa que ingresa aporta 300 mil dólares para el centro de investigación que se construye en Los Canales de Plottier 2.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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