En el marco del Seminario de Minería Latinoamericana y Crisis Global del Organismo Latinoamericano de Minería (OLAMI), que se llevó a cabo durante la convención Arminera 2009, Manuel Benítez, Presidente de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM), reclamó por la implementación de controles eficientes en lugar de proscripciones contra la actividad.
“En la Argentina necesitamos leyes que sirvan para orientar y fiscalizar lo que hacemos, y no para prohibir la minería”, aseguró. En concreto, solicitó a las autoridades nacionales que ayuden a destrabar los más de 400 proyectos de exploración que se encuentran en proceso de desarrollo.
Según advirtió, la continuidad de esas iniciativas está amenazada por el rechazo de algunas agrupaciones ambientalistas y comunidades vecinales que descreen del cumplimiento minero de las medidas de seguridad y saneamiento previstas por normativa.
“La sociedad debe entender que la minería posee una legislación de protección ambiental sumamente rigurosa. Y además de cumplir con esas exigencias por motivos legales, a muchos empresarios del segmento nos interesa preservar el medio ambiente en el que elegimos vivir con nuestras familias”, aseveró.
En su opinión, el sector minero argentino se maneja de forma responsable y promueve el desarrollo sostenible. “La nuestra es la madre de todas las industrias y nuestro crecimiento contribuye directamente con el de la economía nacional en general. No representamos negocios especulativos ni capitales golondrinas sino que tenemos la mira puesta en el mediano y el largo plazo”, señaló.
En esa dirección, resaltó los casos de Minera Aguilar, que lleva más de siete décadas de producción ininterrumpida en la provincia de Jujuy, y de Minera Alumbrera, que comenzó a operar en 1997 y aún tiene varios años de trabajo por delante.
OPTIMISMO A PRUEBA DE CRISIS
En palabras de Benítez, entre 200.000 y 300.000 argentinos se desempeñan, de manera directa o indirecta, en el ámbito minero. “Trabajan con las mejores medidas de seguridad disponibles y gozan de los más altos salarios del mercado”, añadió.
Para el directivo, antes de la crisis, el segmento esperaba la llegada de más de 5.000 millones de dólares durante los próximos cinco años.
“No obstante, no estamos dispuestos a bajar los brazos frente a la situación y una prueba de ello radica en que este año se pondrán en marcha varios proyectos de vital importancia, tales como Pirquitas, en Jujuy; Manantial Espejo, en Santa Cruz; Sierra Grande, en Río Negro; y Gualcamayo y Pascua Lama, en San Juan.
Finalmente, destacó que la buena concurrencia registrada en la edición 2009 de la exposición bianual Arminera constituye otra clara señal del buen momento de la minería local. “Se acercaron a la convención más de 350 expositores, es decir, un 30% más que en la edición anterior”, puntualizó.
Fuente: El Inversor Enérgetico & Minero
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