La expulsión de las poblaciones, la contaminación de los ríos y el acoso por parte de las Fuerzas Armadas son algunos de los problemas que enfrentan las comunidades indígenas y tradicionales, cuando los terrenos donde viven son ocupados por las empresas mineras.
Según el representante del Foro Carajás de Brasil, Edmilson Pinheiro, además de expulsar a la población local, las empresas ni siquiera cumplen con la devolución de contribuciones socio-culturales para la región. Explicó además que, en muchos casos, los dirigentes sociales son amenazados por las milicias, para evitar que realicen denuncias.
Pinheiro comparó la situación que padecen las comunidades del norte de Brasil con las de otros países latinoamericanos como Bolivia y Perú. "Estas comunidades tradicionales sólo quieren garantizar las condiciones básicas de supervivencia", dijo el especialista sobre las comunidades afectadas por la minería.
Luego advirtió que la presión para cambiar el Código Forestal por parte de algunos sectores de la actividad extractiva, también persigue el objetivo de facilitar el acceso a la tierra para la exploración de minerales. Las principales empresas que operan en la exploración de minerales en Brasil son las que operan bajo las firmas Vale y Alcoa.
Fuente: Biodiversidad en América Latina y El Caribe
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