
Las reservas probadas en una década se han caÃdo a casi la mitad y la relación reservas - producción están en el orden de los 7 a 9 años. Complejo panorama para un paÃs que tiene una de las matrices en base a gas más altas del mundo, con cerca al 52%. El virtuoso circuito exploratorio de reponer reservas tiene varios años de rezago y preocupa a muchos por los efectos futuros en la economÃa y también en lo social. México puso su apuesta petrolera en Cantarell y Argentina lo hizo en gas natural en Loma la Lata. Estos dos grandes campos, empero, están en franca declinación. Y no es que México y Argentina no tengan potencial para explorar.
Sà que lo tienen, pero requieren de otro nivel de esfuerzos tecnológicos, de cuantiosa inversión de recursos económicos y precios para certificar reservas en nuevas fronteras petroleras y gasÃferas respectivamente, que se visualiza están mayormente costa afuera. En Argentina, caso que nos ocupa en esta entrega, bajo las condiciones actuales y de precios internos particularmente, será imposible lograr compromisos de inversión de miles de millones de dólares de capital para cuencas con potencial, pero con muy elevado riesgo exploratorio. Además, si se empezara hoy, un ciclo exploratorio de esta naturaleza, para encontrar, certificar y poner a producir reservas, podrÃa tomar entre 7 a 10 años. Mientras, las reservas existentes se consumirÃan muy rápidamente y el paÃs tendrÃa que importar gran parte de una abultada demanda. Mientras esto acontecÃa en Argentina, en USA se desarrollaba lo que muchos denominan como la revolución silenciosa del gas natural no convencional.
Esta revolución, permite competitivamente producir abundantes recursos conocidos de Tight Gas y principalmente el más abundante Shale Gas, con técnicas de producción horizontal y fractura con agua y quÃmicos. Estos recursos no convencionales eran bastante conocidos por contener hidrocarburos, pero las técnicas para producirlos los hacÃan económicamente no viables. Léase que tienen bajo o nulo riesgo exploratorio y elevado costo de producción. Los más optimistas en USA señalan que el paÃs en años más podrá abastecer totalmente su mercado interno y hasta convertirse en un exportador de gas natural. En resumen, en la década pasada y en el mismo lapso, USA y Argentina caminaban por caminos diametralmente opuestos. Esa es la magia de la tecnologÃa y de la innovación que logran los humanos.
Lo interesante es que lo que ocurre en USA, también le puede venir de maravilla a las actuales condiciones de gas en Argentina. El vecino paÃs cuenta con importantes recursos de gas no convencional, en especial en la cuenca Neuquina. Estos recursos todavÃa no han sido debidamente cuantificados en su totalidad y en cierta manera, el riesgo exploratorio de encontrarlos o no, está bastante minimizado. El desafÃo ahora es de cuantificarlos y ver si es posible ponerlos en producción económicamente a partir de analogÃas geológicas y de productividad que se deben extrapolar desde USA. Cada uno de estos reservorios de roca madre tiene caracterÃsticas particulares. Lo que ocurre en ciertas áreas del Barnett en USA, no es similar a lo que ocurre en otras áreas de esa misma cuenca. Más aun, lo que ocurre en Marcellius no es para nada similar a lo que ocurre en Barnett. Para minimizar costos y riesgos de producción es de suma importancia poder establecer analogÃas geológicas y técnicas de producción que ya se han experimentado en USA. Dentro de los programas Gas Plus, el gobierno y las regiones están pensando muy seriamente en cómo desarrollar estos recursos de gas no convencional.
Estos programas tienen varios incentivos, entre ellos el tener precios más elevados de gas en el mercado interno, pero que son aún menores a las importaciones que se dan de Bolivia y vÃa GNL. Incluso se está tramitando una Ley especial, con incentivos de precios y otros para producir y desarrollar los recursos de gas no convencional en Argentina. La ventaja adicional que tiene en la región de Neuquén, es que cuenta con abundante infraestructura de recolección, procesamiento y transporte de gas natural. Es además un puntapié de impulso a una deprimida industria de servicios en Argentina, que en muy rápido tiempo deberá asimilar y tratar de aplicar lo que se está haciendo en USA. Nuestra opinión es que el desarrollo del gas no convencional es uno de los salvavidas para esta industria en Argentina. Solo el tiempo dirá, cómo el sector polÃtico se pone de acuerdo en relación a este importante tema, que es vital en el futuro económico de ese paÃs.
Fuente: Hidrocarburos Bolivia
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