
Tras recordar que el año pasado las ventas alcanzaron los dos mil 400 millones de dólares, la autoridad recordó que el estaño dejó ser el único renglón, para comenzar mayores ventas de plata, zinc, plomo y, en menor cantidad, oro. Pimentel precisó que Bolivia diversificó sus mercados hacia Asia y la región, cuando antes solo dependían de Estados Unidos y Europa. Además señaló que la minería estatal está concentrada en Huanuni (Oruro) y la producción de Coro Coro (La Paz), un proyecto que, a su juicio, aún no despegó al ciento por ciento, aunque ya generó utilidades. También opinó que la minería boliviana, en esta etapa, debería centrar sus esfuerzos en inversiones y la industrialización.
Fuente: Prensa Latina
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