
Subirán las importaciones pero a la par se apostará a la participación de empresarios nacionales en la generación de hidrocarburos.
Atender la gran demanda energética que exige el crecimiento económico es una de las aristas que deberá enfrentar el nuevo mandato de Cristina Kirchner, quien se acaba de imponer por el 54 por ciento de los votos. Perdido el autoabastecimiento, la decisión durante los últimos años fue la de aumentar las importaciones energéticas a costo de provocar el desequilibrio en la balanza comercial del sector.
Sin embargo hay una apuesta a volver a generar las condiciones para producir nuestros propios productos. En poco tiempo verán la luz los primeros resultados de los programas gas plus, petróleo y refino plus, de los cuales hay más de 70 proyectos aprobados que implican más de 80.000 millones de metros cúbicos de reservas y una inversión de más de 2.500 millones de dólares. En el mercado de los combustibles, la iniciativa Refino Plus hará su aporte. Quince han sido hasta el momento los proyectos aprobados, con una inversión global de 1.200 millones de dólares y que contribuirán más de 1.2 millones de metros cúbicos de gas oil y 1.5 millones de metros cúbicos de naftas cuando estén concluidos.
El gobierno tiene en claro que una empresa nacional de hidrocarburos es hoy una quimera alejada de los tiempos que corren. Sin bien existe Enarsa, ésta es una gestionadora de iniciativas, la apuesta es la participación de empresarios nacionales en la generación de hidrocarburos. Carlos y Alejandro Bulgheroni son un ejemplo de esta impronta. Son los dueños de la mitad de Pan American Energy, actualmente la segunda productora petrolera del país junto a la China National Offshore Oil Company (CNOOC) con quienes se asociaron en una operación de US$ 3.100 millones. Juntos adquirieron los activos de Esso en la Argentina y se preparan para ingresar al selecto grupo de las empresas integradas. Otro de los empresarios que logró pisar fuerte en el área petrolera es Cristóbal López.
El grupo Indalo cerró en mayo la operación de compra de la refinería que Petrobras tiene en la ciudad de San Lorenzo y opera más de 350 estaciones de servicio a las que les están cambiando la imagen y dotando de productos para satisfacer la demanda sin sobresaltos. Sin embargo el paradigma de este modelo es Sebastián Eskenazi, la autoridad ejecutiva de la empresa más grande de la Argentina (YPF). El joven empresario es uno de los pilares de la petrolera insignia que factura u$s 12.000 millones y tiene gran influencia en el manejo de la política hidrocarburífera a nivel nacional. El compromiso de YPF se ve plasmado en el “Proyecto de Desarrollo Exploratorio 2010/2014” que la empresa puso en marcha en diciembre de 2009, cuyo máximo lauro fue el descubrimiento de recursos no convencionales en la formación Vaca Muerta en un área de 330 km2, en Loma La Lata, provincia de Neuquén, con espesores promedio de 250 metros que contiene más de 150 millones de barriles equivalentes en recursos potenciales.
Fuente: Surtidores
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