
Los primeros antecedentes del proyecto de construcción de una planta de licuefacción para procesar el gas natural de las costas venezolanas, se remontan al final de la década de 1970 cuando Lagoven, antigua filial de PDVSA, realiza un proceso exploratorio en búsqueda de yacimientos de petróleo liviano en la plataforma submarina situada al norte de la península de Paria; identificando yacimientos de gas libre en las áreas de Patao, Mejillones, Dragón, Los Testigos y Río Caribe. Igualmente el Proyecto Plataforma Deltana tiene sus orígenes en la década de los años 80 cuando las empresas filiales de PDVSA, finalizaron la exploración del área.
Para monetizar las reservas de gas descubiertas a través de una planta de gas natural licuado se creó el proyecto Cristóbal Colón. El 28 de febrero de 1991 Lagoven, Shell, Exxon y Mitsubishi, suscribieron el acuerdo preliminar de desarrollo a fin de evaluar la factibilidad del proyecto. En el año 1993 el Congreso Nacional otorgó la autorización para la asociación de las empresas, el cual fue suscrito el 25 de enero de 1994, conformándose la empresa mixta Sucre-Gas, S.A. Dos años más tarde, en 1996, con un barril petrolero rondando los 20 dólares, se plantea oficialmente la idea de posponer el proyecto esperando por mejores condiciones en el mercado internacional.
El 13 de Octubre de 1999 se abandona definitivamente. La reactivación de los proyectos de explotación de gas libre al norte de Paria se inicia en Diciembre de 2002 mediante un acuerdo preliminar firmado entre PDVSA, Shell y Mitsubishi. En el año 2005, PDVSA anuncio cambios en esta concepción del negocio y termina el compromiso con los socios. El proyecto es conocido en la actualidad como Mariscal Sucre. En septiembre de 2008, Venezuela firmó acuerdos iniciales para crear tres empresas mixtas y construir tres trenes de gas natural licuado en la costa norte del país.
En los proyectos tendrían participación empresas extranjeras como Chevron, Quatar Petroleum, GALP, Enarsa, Itochu, Mitsubishi, Petronas, ENI entre otras. Finalizando el pasado mes de Septiembre, en el marco del 1er Congreso Integral de Hidrocarburos en Puerto La Cruz, el Director de PDVSA GAS Antón Castillo informó sobre el congelamiento del proyecto de gas natural licuado. Según declaró a la agencia Reuters, Las razones esgrimidas son: Los precios del gas natural se han desplomado haciendo económicamente inviable el proyecto.
En esta ocasión no se puede endilgar la suspensión (quizás esta vez para siempre) del proyecto de gas natural licuado a: Bajos precios del petróleo, cuando el promedio de los últimos tres años se encuentra cercano a los 80 US $ por barril; Altas inversiones requeridas: Toda industria de procesamiento requiere inversiones intensivas, Petroquímica, Farmacéutica, Refinación; Compromiso político del estado: No cabe duda que el Gobierno del Presidente Hugo Chávez ha dado gran impulso a los proyectos de explotación gasifera nacional. En mi opinión existen varias razones estructurales y económicas que han evitado el surgimiento de este proyecto:
1) El Petróleo Primero: Desde hace casi un siglo, cuando el país iniciaba su historia petrolera, se arraigó la cultura transnacional y criminal de que el gas natural es un subproducto indeseable que ameritaba ventearse a la atmósfera para producir más barriles de oro negro. Aun esa cultura persiste y se puede observar desde el momento en que se entra a un aula universitaria y hasta en los mismos campos productores de crudo del país.
2) Poca Visión del Negocio del Gas Natural: No queda duda que el petróleo es dinero inmediato, constante y sonante para un país petrolero que afronta un gran número de crisis internas; su producción, procesamiento y comercialización es casi automática y requiere bajas inversiones comparada con la industrialización que plantean los negocios relacionados con la monetización del gas natural: Petroquímica, Gas Natural Licuado, Generación Eléctrica, Gas To Liquids, entre otros. La industrialización del gas natural implica desarrollo endógeno, creación de PYMES, generación de empleo, movilización de la economía nacional.
3) Independencia Energética del gran consumidor del Norte: Shale Gas. Un tweet de la empresa Chesapeake Energy del pasado 16 de Septiembre ejemplifica lo que está sucediendo en Estados Unidos desde hace tres años cuando inició la explotación a gran escala del gas natural no convencional en forma de Shale Gas: “Estamos trabajando para eliminar la adicción de Estados Unidos al petróleo de la OPEP. Acompáñenos a declarar la Independencia Energética”.
En base a las grandes reservas que posee Estados Unidos en materia de esta fuente de gas natural, no explotada anteriormente por aspectos ambientales, se están moviendo todas las piezas de un ajedrez político y tecnológico para dar el mayor impulso posible a esta fuente energética y disminuir la dependencia del gas natural importado. Ya se realizan planes para sustituir combustibles líquidos (utilizado en vehículos y plantas de generación) por gas natural propio, Se han sustituido importaciones de gas natural vía gasoducto desde Canadá y ya se han presentado excedentes de gas natural licuado que ha sido reexportado hacia otros países. Por otro lado, en Europa, la revolución del shale gas apenas está comenzando.
4) Nuestros Competidores Avanzan aumentando la oferta: Nuestro competidor inmediato desde el punto de vista geográfico es Trinidad y Tobago quien desde el año 1999 produce Gas Natural Licuado destinado principalmente, mediante contratos de suministro de largo plazo, a la costa Este y Sur de Estados Unidos y coloca excedentes en el mercado spot asiático y europeo. Por otra parte Perú inauguró su planta de Gas Natural Licuado en Junio de 2010 y sus principales clientes en el primer año contractual son los productores eléctricos de la Costa Oeste y Sur de Estados Unidos, Corea del Sur, España, China, México y Bélgica.
Desde el año 2010 Estados Unidos ha re exportado excedentes de gas natural licuado en mercados europeos y asiáticos debido a incrementos de la producción de gas natural interna y a la reciente incorporación del Shale gas (Gas entrampado en lutitas) en su matriz energética. El precio del Gas Natural Licuado vendido en Europa es aproximadamente 6 o 7 dólares por millón de BTU superior al vendido en Norte América y las empresas energéticas estadounidenses han sabido aprovechar esta oportunidad de negocio.
En Mayo de este año la empresa Colombo-Canadiense Pacific Rubiales y la empresa Belga Exmar han anunciado la construcción de una planta de gas natural licuado de pequeña escala que operará al norte de Colombia para surtir los mercados de Centro América y el Caribe a través de barcazas regasificadoras, En su comunicado anuncian que estiman el inicio de operaciones para el año 2013.
En Canadá el pasado 17 de Octubre del año en curso se ha otorgado la primera licencia para realizar exportaciones de Gas Natural Licuado desde la Columbia Británica en la costa oeste del país. La licencia permite a la empresa Kitimat LNG a exportar hasta 10 millones de Toneladas métricas anuales del energético que será destinado inicialmente al mercado asiático. El inicio de estas operaciones se estima para el año 2015.
La decisión de posponer nuevamente el proyecto de gas Natural Licuado venezolano, a la espera de mejores precios del mercado, es la estocada final de un gran proyecto que permitiría diversificar la fuente de ingresos del país. Han pasado muchos años para tomar una decisión, conocer el complejo comercio del gas natural licuado mundial y su comportamiento, buscar las mejores estrategias y opciones tecnológicas para ofrecer precios competitivos a los mercados del mundo.
Mientras tanto, Los consumidores de gas natural han realizado su tarea: Han invertido en tecnología exploratoria e incrementado su producción, así como en el planteamiento y desarrollo de políticas concretas para minimizar la dependencia de fuentes externas de gas natural lo que ha impulsado a la baja los precios del energético; adicionalmente se suman nuevos volúmenes de gas natural a la región provenientes de nuevos actores. En otras palabras, en el horizonte no se observan condiciones para un incremento de los precios internacionales del gas natural, contingencia que siempre se prevé en los contratos de comercialización a Largo Plazo de Gas Natural Licuado. 25-Octubre-2011
*Rubén Pérez Méndez. Ingeniero Químico (Univ. Rafael Urdaneta, Maracaibo), Msc en Ingeniería de Gas Natural (La Universidad del Zulia, Maracaibo), Especialista en Gerencia del Negocio del Gas Natural (Universidad Simón Bolívar, Caracas). 15 años de experiencia en la industria Petroquímica y de los Hidrocarburos.
Fuente: Hidrocarburos Bolivia
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