La operadora inició un plan de contingencia. Las causas del incidente se tratan de establecer ya que la tubería dañada está situada en la planta ubicada en la zona de Kilómetro 9. La pérdida fue tal que incluso esa agua de purga alcanzó las líneas de alta tensión que pasan por el lugar. La operadora, mediante un comunicado oficial aseguró que se trató de un derrame de agua de purga. En tanto, el matutino comodorense Patagónico, no descartaba que el líquido contendría sulfuro de óxido que sería contaminante.
ACCIONES INMEDIATAS
Una vez que arribó un grupo de ingenieros y profesionales de la empresa inspeccionó la zona afectada. Luego una máquina topadora comenzó con las tareas de contingencia para remover tierra y tapar el líquido derramado. En tanto, YPF informó que de inmediato puso en aviso a las autoridades provinciales y municipales respectivas sobre lo sucedido. Además, “inició una profunda investigación para determinar las causas del hecho”, señala el comunicado.
Algunos vecinos comentaron que el caso no sería el único, y que habría datos de sucesos similares ocurridos en los últimos tiempos en Trébol, Escalante y Manantiales, y que uno de los problemas sería la desinversión. “Esto sucede porque los oleoductos, acueductos, líneas de pozos, etc. están con parche sobre parche. No te cambian un caño en mal estado ni por casualidad, y si lo cambian le ponen uno usado”, estampó un hombre que parecía saber de lo que hablaba por estar presuntamente vinculado a la actividad.
ANTECEDENTES LAMENTABLES
Cada caso que se produce en Comodoro, trae a colación otros sucesos a la memoria colectiva. Entre septiembre de 2004 y el mismo mes de 2005, hubo por ejemplo 447 derrames de petróleo en la ciudad. Esto significa, más de uno por día. La mitad fueron por fallas por corrosión de conductos; el resto, por fallas en los materiales o por distintas negligencias operativas.
En esta zona de la provincia existen en total algo más de 15.000 pozos activos, de los cuales 2.400 se encuentran alrededor de la ciudad. Las principales manchas de petróleo se han podido observar en los acantilados costeros, donde los derrames han sido mayores.
Los datos son oficiales: fueron dados a conocer por la Secretaría de Medio Ambiente de Chubut hace unos años, poniendo al descubierto una alarmante cuestión que significó el pedido a las operadoras de revisar sus procesos, asegurando luego que las empresas habrían mejorado sustancialmente los controles en los últimos tiempos.
RIESGOS CANCERÍGENOS
El petróleo tiene componentes peligrosos tanto para la vida humana como para la fauna y la flora. Tal el caso del benzeno, que es cancerígeno. Por eso ante un derrame, el benzeno es lo primero que se ventea. Un derrame además, causa un daño irreparable en las plantas, ya que les impide el intercambio de oxígeno, fundamental para su crecimiento. En el mar, el petróleo impide que la luz llegue al fondo marino, provocando un serio daño al ecosistema.
El control de la actividad está regulado en la provincia por el decreto 10/95 establece que existe de parte de las empresas la obligación de reportar cualquier hecho accidental o imprevisto o siniestro que provoque algún perjuicio al medio ambiente. Esto, de manera constante, es decir durante los trabajos de exploración, perforación, explotación, transporte y almacenamiento, tanto en el crudo como en el manejo de los residuos generados por esos trabajos. Los incidentes deben reportarse dentro de las 24 horas.
Además, las empresas deben detallar los insumos químicos y aditivos utilizados especialmente en la terminación y deshidratación. Del total de los derrames denunciados y que dio a conocer la dirección de Control Ambiental, el 49 por ciento se debió a fallas por corrosión. Un 24 por ciento, por fallas en los materiales utilizados por las empresas en los distintos procesos y un 13 por ciento por fallas operativas. Un 14 por ciento involucra diversos motivos.
La provincia de Chubut produce alrededor de 26 mil metros cúbicos por día de petróleo, lo que anualmente equivaldría a unos 9.274.000 metros cúbicos del denominado oro negro. Esa cifra ubica a la provincia a la cabeza del resto de las regiones productores, inclusive por sobre Neuquén. La cuenca en particular genera 9 mil millones de dólares al año, la mitad de los cuales pertenecen a la exportación.
PELIGROS ACTIVOS
Un problema irresuelto son los pozos inactivos, que también provocan daños al medio ambiente. Las operadoras, por ahora, no los pueden activar. Representan un problema de vieja data en Comodoro Rivadavia. Muchos se encuentran en los alrededores. Por eso han provocado la preocupación de las asociaciones vecinales.
Hace algunos años, el gobierno debió llegar a trasladar una escuela ya que se había comprobado que algunos de los gases que provocaban dolores de cabeza a alumnos y docentes provenían de un pozo abandonado que quedó bajo la cocina del establecimiento. Hay en Chubut 3.356 pozos inactivos y 2.862 abandonados. Problemas no tan pasivos.
LOS PROBLEMAS A EVITAR
Las zonas ocupadas por pozos, baterías, playas de maniobra, piletas de purga, ductos y red caminera comprometen una gran superficie del terreno que resulta degradada. Esto se debe al desmalezado y alisado del terreno y al desplazamiento y operación de equipos pesados. Por otro lado los derrames de petróleo y los desechos producen una alteración del sustrato original en que se implantan las especies vegetales dejando suelos inutilizables durante años. En las aguas superficiales el vertido de petróleo u otros desechos produce disminución del contenido de oxígeno, aporte de sólidos y de sustancias orgánicas e inorgánicas.
En el caso de las aguas subterráneas, el mayor deterioro se manifiesta en un aumento de la salinidad, por contaminación de las napas con el agua de producción de petróleo de alto contenido salino. En cuanto a los efectos sobre el aire, por lo general, conjuntamente con el petróleo producido se encuentra gas natural. La captación del gas está determinada por la relación gas/petróleo, si este valor es alto, el gas es captado y si es bajo, es venteado y/o quemado por medio de antorchas.
El gas natural está formado por hidrocarburos livianos y puede contener dióxido de carbono, monóxido de carbono y ácido sulfhídrico. Si el gas producido contiene estos gases, se quema. Si el gas producido es dióxido de carbono, se lo ventea. Si bien existen reglamentaciones, el venteo y la quema de gases contaminan extensas zonas en la dirección de los vientos. Respecto a la flora y la fauna: la fijación de las pasturas depende de la presencia de arbustos y matorrales, que son los más afectados por la contaminación con hidrocarburos.
A su vez estos matorrales proveen refugio y alimento a la fauna adaptada a ese ambiente. Dentro de la fauna, las aves son las más afectadas, por contacto directo con los cuerpos de agua o vegetación contaminada, o por envenenamiento por ingestión. El efecto sobre las aves puede ser letal. Si la zona de explotación es costera o mar adentro, el derrame de hidrocarburos produce daños irreversibles sobre la fauna marina.
Fuente: Diario de Madryn
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