
Sostienen que cada fractura demanda 30 millones de litros de agua dulce y 424 mil kilos de “químicos tóxicos”. Como parte de la campaña, el diputado José Rioseco ofreció una exposición el sábado en Chos Malal y otra ayer en Zapala. Lo acompañó el ingeniero en petróleo Luis Durán, asesor del bloque.
“No nos oponemos a los hidrocarburos no convencionales, sólo queremos garantías ambientales y económicas; por ejemplo, Rincón de los Sauces no tiene agua para tomar en el verano y no podemos hablar de destinar millones de litros de agua dulce a los pozos petroleros si todavía no solucionamos el abastecimiento cotidiano de los habitantes”, fundamentó.
Según estudios técnicos propios del UNE-FPN, un pozo petrolero común requiere entre 75 y 300 mil litros de agua dulce, mientras que una perforación no convencional demanda 150 veces más. Para el bloque, intervienen en el proceso 600 mil litros de sustancias tóxicas que se agregan en superficie, tales como arsénico, mercurio y ácido fluorhídrico. Rioseco expresó preocupación porque “le quieren cobrar a Repsol por pasivo ambiental y pueden recaudar dos mil millones de dólares de remediación, pero no se habla de arreglar el daño”.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
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