La planta Mega de Loma de la Lata tendrá su primer parate a pocos días de cumplir cinco años. La gigantesca obra se detendrá durante 15 días para un mantenimiento programado en la primera o la segunda quincena de marzo, anunció el gerente general de Mega, Ernesto Gandolfi.
La planta neuquina está trabajando a pleno y de manera ininterrumpida desde abril del 2001, procesando diariamente la tercera parte de todo el gas que se consume en la Argentina. “Parece mentira pero estamos llegando a los cinco años, qué podemos decir: que esta planta es una joyita, ha funcionado a la perfección. Está entre las ocho más grandes del mundo y en tecnología es sólo superada por Camisea (Perú) que es más chica”, explicó Gandolfi.
La capacidad de Mega es de 40 millones de metros cúbicos de gas por día y en la planta cuenta con una potencia de 130.000 HP instalados. Al fluido se le extraen los componentes ricos que enviados a través de un poliducto se procesan en el polo petroquímico de Bahía Blanca. Liberado de esos componentes el gas se consume normalmente en cualquier hogar, industria u “hornalla”, como elige graficar Gandolfi. Así las cosas, durante las dos semanas que duren las tareas de mantenimiento el gas que salga de Loma de la Lata se consumirá en las hornallas con sus componentes ricos, tal como ocurría cuando Mega no había sido levantada.
El emprendimiento demandó la última gran inversión en una obra hecha en la Argentina: 720 millones de dólares aportados por una sociedad que conforman Repsol YPF (posee el 38% del negocio), Petrobras (34%) y Dow Chemical (28%).
“Luego de las hidroeléctricas no hubo obras de esta magnitud. El concepto básico de esta planta es la obtención del valor agregado”, sostuvo Gandolfi.
La planta latense está ‘on line\' con su par de Mega en Bahía Blanca. En la ciudad portuaria bonaerense Dow Chemical recibe el etano que se separa en Neuquén y desde allí lo distribuye a sus clientes.
“Si Dow no recibe el etano no hay muchas posibilidades de almacenamiento; o sea que si para Mega Bahía Blanca en unas horas tenemos que parar nosotros y viceversa. Los almacenamientos son de poca magnitud para los volúmenes que se procesan o sea que los almacenamientos son más que nada operativos”, detalló.
Básicamente, Mega toma el gas rico de la Cuenca Neuquina (constituido por metano, propano, butano y gasolina) y lo somete a un proceso de separación. “Separamos el metano y se lo devolvemos a YPF para que cargue todos los gasoductos que salen de la cuenca Neuquina. Al resto que entró a la planta le separamos el etano, propano y butano y gasolina: todo eso mezclado lo mandamos todo por un poliducto de 600 kilómetros de largo y doce pulgadas de diámetros”, describió el gerente de Mega.