Termap quedó destruida:
no funcionará durante varios días
"Fue una destrucción masiva, caprichosa y ostensiva de todas las instalaciones técnicas, de las computadoras, impresoras. No se salvó nada". Con estas palabras el juez José Rago describió ayer el estado en que quedó la planta de Termap. La ocupación por parte de trabajadores petroleros se mantuvo durante cinco días. Las instalaciones no podrán funcionar hasta dentro de una semana, aproximadamente.
Los petroleros, en forma violenta, tomaron la planta de Termap en Caleta Córdova el viernes pasado cerca de las 17. Más de 200 trabajadores irrumpieron en la empresa que era custodiada por 30 empleados de «Espe SRL», quienes cuchillo en el cuello, debieron abandonar sus puestos y entregar sus
celulares, relojes, borceguíes y hasta los cuellos polares.
La violencia se incrementó cuando personas que aún no han sido identificadas golpearon a dos policías con palos, uno de los cuales sufrió la fractura de un codo, y atacaron con un hacha al vigilador Fidel Varas. Desde entonces, el hombre de 33 años y padre de familia, está internado en una clínica privada.
Durante los días que permanecieron en la planta, los obreros rompieron el cerco perimetral de «Barillari», para «robar pilares de madera con los que avivaron el fuego». Después de varios intentos fallidos, finalmente el martes por la noche las partes interesadas llegaron a un acuerdo y se levantó la toma de Termap.
TODO ROTO
Apenas se desalojaron las instalaciones, la policía de Kilómetro 8 junto al juez subrogante José Rago ingresaron para realizar una primera inspección que se profundizó ayer por la mañana.
Las instalaciones, compuestas por ocho sectores, quedaron «completamente dañadas». Así lo describió ayer el magistrado, quien además narró que la única área que «se salvó» fue un compartimiento donde funcionaban conexiones eléctricas, donde además había un cartel que rezaba «peligro, alta tensión».
El laboratorio de análisis químicos fue uno de los sectores más comprometidos. Todas las computadoras quedaron inutilizadas y las muestras de petróleo esparcidas sobre las paredes. Por ese motivo, los profesionales tendrán que estudiar los productos de manera rudimentaria, por lo menos hasta que el laboratorio sea equipado nuevamente con la tecnología específica que allí se emplea.
Parte de las herramientas informáticas fueron arrojadas contra el parabrisas de una camioneta, aunque hasta ayer responsables de la firma aún no habían podido evaluar la cantidad de equipos faltantes.
Es que parte de los materiales de trabajo estaban
fuera de su lugar habitual, mientras que se desconoce el paradero de otros valiosos instrumentos electrónicos, los que se presume fueron robados. La totalidad de los vidrios, los sistemas de resguardo y de almacenamiento de datos también recibieron la bronca de los manifestantes. Hasta ayer se desconocía si las cámaras de seguridad conservaban las cintas
que registraron en detalle los desmanes. «Fue una destrucción masiva, caprichosa y ostensiva de todas las instalaciones técnicas, de las computadores, impresoras, faxes; en fin, no se salvó nada», aseguró el juez Rago que todavía no había recibido en su despacho las actuaciones policiales. Por último, el magistrado anunció que Termap se pondrá en funcionamiento en los próximos «cuatro o cinco días, hasta que se arregle todo».
Fuente: El Patagónico
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