
La explotación de yeso vuelve a ser noticia porque se logró la exportación de mil toneladas –de siete mil previstas– a Paraguay a partir de embarques que se realizarán desde Piedras Blancas, cantera natural que contiene a la principal empresa dedicada a la extracción, procesamiento y comercialización de la provincia: Saint Gobain.
Esta empresa, de origen francés, tiene a la marca Tuyango como punta de lanza, y ha logrado que este producto del subsuelo entrerriano llegue a los principales mercados nacionales y el exterior, por barcazas hacia Asunción. Hernandarias también posee este recurso en sus napas, y Entre Ríos constituye el principal reservorio de las provincias de la Mesopotamia, y que son hoy económicamente utilizables.
Sus usos se asocian, básicamente, a la industria de la construcción, pero sus atributos son aún mayores y se revitalizan con el actual ciclo económico por el que atraviesa la actividad agrícola, ya que sus propiedades permiten mejorar la productividad de los suelos. El yeso es un gran liberador de determinados elementos naturales existentes en el terreno que, sin ellos, sus reacciones difícilmente pueden ser asimilados por las plantas. Actualmente, la extracción de yeso en Piedras Blancas lidera la provisión a nivel nacional.
HISTORIA. El actual ciclo económico ha brindado un importante impulso a una actividad que conoció su esplendor en las primeras décadas del siglo pasado y llegó a levantar cinco fábricas. El auge de la construcción y su creciente utilidad en la actividad agropecuaria abren nuevos horizontes para su recuperación. En 1880, don Rodolfo Aebi, junto a otros suizo-alemanes, cruzó el río Paraná desde la ciudad santafesina de Helvecia hacia Hernandarias, que había sido fundada en 1872 por don Martín Schaffter y descubren el mineral yeso en los alrededores de esta zona.
El paso inicial fue construir los primeros hornos y la molienda, en 1894. Un año más tarde se asocia con Yosé Bauntgartner y Federico Bieri y fundan una empresa que remite en el nombre a sus orígenes europeos “La Helvética”. Esta fábrica se instaló a tres kilómetros al norte de Hernandarias y fue semidestruida por la gran creciente de 1905, quedando luego don Rodolfo Aebi como único dueño de “La Helvética”.
En 1906 se instala en La Teodora, hoy Piedras Blancas, el Ing. Félix Rojas, quien había construido el Puerto de Buenos Aires a fines del siglo XIX. En 1932, Rojas le vende a Paul Bardín e hijos S.A. la fábrica y canteras fundando la empresa “Tuyango S.A.”, siendo esta la primera empresa del Grupo Iggam S.A. Los hermanos Bardín fueron los pioneros en una experiencia urbanística que ellos llamaron “Piedras Blancas, Ciudad Jardín”.
El paso del tiempo demostró el carácter prolífico de esta industria que para 1930 ya contaba con cinco fábricas de yeso en la región: “Tuyango S.A.”; “La Helvética Yeso Aebi”, en Hernandarias; Emilio Villarroel y Luis Popoli, en Puerto Víboras y otra en La Piragua. Actualmente, la empresa “Yeso Entre Ríos”, con residencia en Hernandarias, es continuadora de “La Helvética”, utilizando algunos de sus hornos verticales.
Tuyango es actualmente la mayor productora nacional de yeso para construcción, incorporando desde este año gas natural para los hornos, abasteciendo la fábrica con piedra de la cantera “Piedras Blancas”, de Oscar Cabrol, cuya planta se encontraba totalmente mecanizada y fue su principal proveedor.
PUJANZA
Hace algunos años, Rodolfo Aebi, nieto del suizo pionero, relató a EL DIARIO que “cuando se crea por ley, en 1946, la Caja de Jubilaciones del Personal de la Industria y Comercio, “La Helvética” tenía 50 años de antigüedad con una plantilla de personal que superaba los100 empleados que promediando 1947 comienzan a jubilarse por su edad y antigüedad laboral, llegándose a otorgar 1.500 jubilaciones, hasta el año 1994”.
En yeso para obra, aportó Aebi, Entre Ríos se encuentra hoy superando en producción el promedio de 6.000 toneladas mensuales que se comercializan en bolsas de 40 kilogramos. Este número se compone con otras tantas miles que produce Tuyango y las 1.000 que genera Yeso Entre Ríos. Otras 5.000 toneladas se exportaban al Paraguay hace cinco años, y ahora el número se ha incrementado. Se comercializa en forma de mineral crudo para fábricas de cemento y otras 1.000 son utilizadas como fertilizantes por el sector agropecuario que ya ha incorporado tecnología de punta para su dosaje en los surcos.
Pueblos y ciudades entrerrianos, que se levantaron en torno a este prodigioso mineral blanco que acompaña el crecimiento de importantes sectores de la economía, se esperanzan en recuperar la traza de un futuro dinámico. La industria del yeso se recupera y se convierte en el tutor de una cultura que nació de la extracción, transformación y comercialización de este noble elemento que esconde la tierra y espera la mano del hombre.
PARA DESTACAR
* En 1933, el escritor Roberto Arlt llegó hasta las canteras a bordo del barco de carga “Rodolfo Aebi”, luego volcó sobre el papel sus aventuras navegando en el Paraná.
* El yeso agrícola, utilizado como fertilizante, proporciona azufre y calcio manteniendo el PH del suelo. También se utiliza como corrector de suelos, neutralizando la alcalinidad que produce el exceso de sodio, de acuerdo con los atributos que promocionan las empresas comercializadoras.
* Los yacimientos en la región se extienden desde el norte de Piedras Blancas hasta la altura de Puerto Víboras, 20 Kms. al sur y 35 Kms. al este.
DESDE PIEDRAS BLANCAS
El barco de bandera paraguaya Arapoty (primavera en guaraní) ancló el primer miércoles del mes de octubre, y luego de las operaciones de rutina en horas del mediodía comenzaron las tareas propias de carga del mineral. La empresa Piedras Blancas SA es la responsable de esta operación que se realiza con destino al Instituto del Cemento del Paraguay (ICP) y si bien la empresa ha sido proveedora de este mineral en años anteriores, la novedad es que la misma se realiza por primera vez, desde su propio puerto, en Hernandarias.
En diálogo con los medios, el director general de Minería, Jorge Tomas, destacó que “en Entre Ríos existen los únicos depósitos de yeso económicamente explotables de toda la Mesopotamia, en una franja irregular, de unos 10 a 15 kilómetros, que se extiende desde los alrededores de Paraná hasta el sur de La Paz”.
“En las localidades de Hernandarias y Piedras Blancas se han desarrollado industrias que elaboran yeso para albañilería de prestigio nacional, yeso de uso agrícola (como corrector de suelos y fuente de azufre) y últimamente, debido a los avances en la refinación del mineral crudo a través de lavado, secado en hornos especiales y molienda, la aplicación del mismo en la fabricación de placas de revestimiento antihumedad”, agregó finalmente Tomas.
USOS Y APLICACIONES
El yeso tiene, básicamente, tres aplicaciones. La más reconocida es su transformación en yeso para construcción, aplicando el mineral deshidratado y molido para revestimientos interiores y fabricación de placas y tabiques. Otra utilidad está dada en la fabricación del cemento que lleva en su composición del 3 al 5 % de yeso crudo molido. Desde las canteras entrerrianas se abastece a algunas fábricas de cemento del país, exportándose a Paraguay, Uruguay y Brasil.
Y, finalmente, uno de sus usos más importantes se encuentra en la agricultura moderna, donde se explota como fertilizante y corrector, aumentando la productividad, siendo el yeso totalmente natural y ecológico sin ningún tipo de aditivos, además de ser más económico que los fertilizantes químicos.
Utilizado como tal, proporciona azufre y calcio, manteniendo el suelo en condiciones óptimas de fertilidad generando aumento en la producción de granos y forrajes. El yeso sulfato de calcio dihidratado (SO4Ca2H2O) y se lo puede encontrar con distinta pureza.
“Ya se ha visto la importancia y las aplicaciones que tiene este material. En la Argentina se están dando algunas condiciones que deberán recurrir en el yeso. Se nota en el sector agropecuario un importante incremento de la agricultura, tanto en el área sembrada como en los rendimientos por hectárea. Otro sector importante es el de la construcción. En el primer caso el yeso es un excelente corrector de suelos de naturaleza sódica, o sea con dominancia del sodio en el proceso de intercambio. Con la incorporación del yeso, de acuerdo al análisis de suelo previo, se mejora notoriamente su productividad”, afirman los especialistas.
Fuente: El Diario
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