
Si bien las miradas están puestas en diversos sitios de la geografía neuquina, a Rincón de los Sauces también ha llegado una gran cantidad de equipos de perforación contratados por la compañía Shell para desarrollar la formación Vaca Muerta en su sector más cercano al río Colorado.
A cincuenta kilómetros de esta ciudad, en la zona conocida como cerro Overo, las torres se levantan en medio de uno de los parques paleontológicos naturales más grandes de la Argentina. Estaciones sismográficas y un fuerte operativo de empresas que perforan en áreas no convencionales coparon el lugar que tiene una extensión veintidós veces más grande que la testeada en Añelo, por ejemplo.
La lengua de la formación Vaca Muerta llega hasta los pies mismos de los rinconenses por lo que sólo es cuestión de tiempo para que los equipos acorten distancia entre el campo de explotación y la ciudad del norte provincial.
Si bien la empresa productora no aporta datos sobre el resultado de las fracturas, en agosto pasado sólo había un equipo de perforación y en la actualidad toda una línea de torres iluminadas le pone vida a esa desértica zona, evidencia de la actividad.
EN PLENO DESIERTO
Todo el sector es inhóspito, ya que para llegar hasta el lugar, históricamente los puesteros y muy ocasionales viajeros debían transitar por el camino conocido como Cortaderas. Apenas una huella de tierra con filosas puntas de rocas salientes que dejó a más de un vehículo fuera de circulación. El camino conecta al arroyo Carranza, un pequeño hilo de agua arcillosa, con la ruta nacional 40.
Según los puesteros de la zona "a veces pasaba una camioneta por mes si teníamos suerte", dicen. En la actualidad, los caminos son repasados casi a diario por máquinas moto niveladoras y el tránsito sorprende a los viejos lugareños.
Por declaraciones de Guillermo Pereyra, senador nacional y secretario general del gremio petrolero, y las mismas autoridades municipales, se sabe que Rincón de los Sauces no tiene inversiones de las productoras de petróleo en las áreas convencionales desde hace más de diez años. La merma en la inyección de dinero ha provocado desocupación y focos de protesta en algunos ámbitos.
Sin embargo, lejos de proporcionar trabajo a los residentes de esta ciudad, hasta ahora las áreas no convencionales más cercanas a Rincón, aún no mueven la aguja económica para la ciudad. Las esperanzas de trabajo e inversión para Rincón están centradas en la proyección de Vaca Muerta, que eventualmente acercará a las compañías dentro del área de administración municipal.
El municipio de Rincón, en coordinación con el gobierno provincial, decidieron instalar una oficina de control ambiental, con vehículos de recorrido permanente en los yacimientos y profesionales en el área. Es la primera vez en los 42 años de producción de petróleo en la zona, que los gobiernos se ocupan de monitorear las áreas de explotación.
Los constantes derrames de petróleo que llegan al río Colorado y contaminan las riberas de todos los pueblos y ciudades río abajo, fueron parte del motivo que originó la decisión. Las multas para las operadoras serán millonarias, dependiendo de la recientemente modificada ley ambiental.
AL PRINCIPIO, DINOSAURIOS
La primera incursión de Shell en áreas cercanas a Rincón de los Sauces, dejó sorprendido a más de un operario de la empresa. Es que las máquinas de movimiento de suelo contratadas por la productora, dejaron a la vista cientos de huesos fosilizados pertenecientes a dinosaurios de entre ochenta y cien millones de años.
Los ingenieros dijeron que "estos restos fosilizados son la punta visible de lo que buscamos más abajo". Pero si bien toda la zona de Rincón tiene múltiples yacimientos paleontológicos, la gran cantidad de restos localizados en solamente horas de movimiento de suelo, fue la prueba que Shell estaba buscando.
Obediente de la ley, la compañía denunció los hallazgos al gobierno provincial y más tarde al museo paleontológico de Rincón a cargo del paleontólogo, Leonardo Filippi. Durante varias semanas, el profesional con un grupo de trabajadores, excavaron los huesos semienterrados y hasta encontraron al primer espécimen fosilizado de un animal carnívoro, algo que hasta el momento no formaba parte de los hallazgos de la zona.
Luego de retirar los huesos, las máquinas quedaron habilitadas para continuar con los trabajos programados y en la actualidad, sobre los cementerios de dinosaurios, se elevan las gigantes torres de fractura hidráulica. Los trabajadores del museo deberán volver a la zona conocida como cerro Overo cada vez que la empresa operadora encuentre y denuncie los hallazgos milenarios.
Fuente: Diario Río Negro
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