
¿Es exagerada la advertencia de que se está inaugurando un nuevo orden económico mundial? La pregunta, a esta altura, se la están formulando referentes económicos globales. Los mismos que durante los últimos siete años debatieron los alcances de la crisis financiera global iniciada en los Estados Unidos y Europa.
¿Qué ocurre ahora? ¿Cuál es la novedad que pone en alerta otra vez al mundo? A diferencia de lo ocurrido con las hipotecas de mala calidad (subprimes), que pusieron al borde de la quiebra a los principales bancos y empresas globales, ahora la cuestión atañe directamente a la Argentina: la fenomenal caída en el precio del petróleo. Un colapso que obliga a pensar (y sacar cuentas) sobre el impacto inmediato en el país.
El petróleo se sigue imponiendo por su valor estratégico en el mundo, a pesar de la expansión de varias fuentes alternativas en los últimos años. Por el petróleo se desencadenaron guerras sangrientas. Cualquier movimiento en su precio o abastecimiento es sinónimo de conflicto y, también, de oportunidades. ¿En dónde queda ubicada la Argentina en esta nueva etapa?
Primero, un repaso sobre el flamante escenario. En lo que va del año, el precio del barril cayó nada menos que un 30 por ciento: de 99 a 69 dólares. Son valores que no se veían desde hace un lustro, y nada indica que puedan recuperarse en el corto plazo.
La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) pareció tirar la toalla ante la continua tendencia declinante y evitó tomar medidas de emergencia para intentar un freno al derrape. Fue interpretado como una rendición frente al avance de las fuentes energéticas alternativas, con el shale oil y el shale gas en primer lugar. En paralelo, la demanda de Europa y China no está aumentando como se esperaba por culpa de la debilidad de sus economías.
¿Cómo afecta esta nueva realidad a la Argentina? Por lo pronto existen dos efectos bien determinados:
1.POSITIVO
Por el abaratamiento en los costos de las importaciones energéticas (fuel oil, gas desde Bolivia y gas licuado). Al respecto, es muy probable que el Gobierno deba erogar menos dólares durante 2015 ante el nuevo escenario. No tanto por las compras a Bolivia (se trata de un contrato de largo plazo con leves modificaciones en los precios) como sí por los barcos europeos y asiáticos que llegan a puertos como el de Bahía Blanca, con gas licuado, a precios que duplican lo abonado a Bolivia.
El ingeniero Daniel Gerold, director de la consultora especializada GyP, calcula en 2.500 millones de dólares el ahorro que la Argentina mostrará durante 2015, en caso de que el precio del crudo se estabilice en torno a los valores actuales. Nada mal para un país que necesita imperiosamente de divisas.
2. NEGATIVO PARA VACA MUERTA
El costo promedio allí sigue siendo muy alto y a los actuales precios del crudo, la industria off shore puede quedar en rojo. Al respecto, la consultora especializada GyP informó a sus clientes en su reporte de esta semana: “Por el momento no existen alteraciones sustanciales a los planes de desarrollo y exploración de los diferentes operadores, aunque es posible que algunos planes puntuales de futuras inversiones se reanalicen periódicamente”.
“Los proyectos anunciados en Neuquén por G&P de pilotos por Wintershall, Shell y Total-Shell continuarían adelante al focalizarse en planes piloto de pozos para determinar la eventual comercialidad de la explotación de Vaca Muerta en dichas ubicaciones”.
Y concluye el informe de G&P: “Probablemente las inversiones más amenazadas sean las anunciadas de recuperación terciaria por YPF en yacimientos del Flanco Norte del Golfo de San Jorge, el eventual desarrollo offshore con pozos dirigidos desde la costa en Restinga Alí (Chubut); eventuales proyectos exploratorios petroleros offshore, desarrollos petroleros en cuencas más lejanas, y el ritmo de perforación en yacimientos maduros o en el Golfo de San Jorge”.
3. PRECIOS DE LOS COMBUSTIBLES
A diferencia de lo que ocurre en países desarrollados como Estados Unidos o emergentes, como Chile, en la Argentina el precio de las naftas no varió a pesar del derrape en el valor del crudo. En Estados Unidos, el galón de nafta cayó nada menos que el 21,3 por ciento en los últimos cinco meses: de 4,04 a 3,18 dólares. Hoy en ese país, el litro de nafta súper cuesta el equivalente a 7,80 pesos contra 12 pesos de acá. En Chile, el precio de la nafta se abarató 7% la semana pasada.
A menos que haya una decisión política de último minuto, YPF no variará el precio en los surtidores. Tampoco la competencia, a pesar de que durante el último año los combustibles se encarecieron 60 por ciento. De ahí se explica que la recaudación de la AFIP en el rubro combustibles crezca a un ritmo del 60/65 por ciento interanual.
Con una situación fiscal ajustada, sin margen, por ejemplo, para flexibilizar el esquema de Ganancias, el Gobierno tampoco evalúa que la carga del tanque pueda ser, aunque más no sea, algo más barato.
Fuente: Diario La Mañana Neuquén
383 lecturas | Ver más notas de la sección Actualidad