
La consultora KPMG presentó su informe 2018 sobre el sector de los hidrocarburos, en el que analiza el impacto que pueden tener los precios sobre Vaca Muerta y las caídas registradas en la producción.
El informe fue elaborado por Diego Calvetti, socio de Petróleo y Gas, y por Matías Cano, gerente de Mercados de KPMG Argentina.
Con respecto a los precios del crudo, tras la fuerte caída registrada en los últimos cuatro años, según la consultora “durante el primer mes de 2018 el precio medio del crudo se ubicó en torno a los US$/bbl 66 (el Brent superó los US$/bbl 68), lo que refuerza la tendencia del precio y permite prever, que el mismo se mantendrá en torno a los US$ 70 hacia fin de 2018. El cambio de tendencia y la previsión se encuentran apoyados en dos factores preponderantes.
Mientras el frente OPEP/No- OPEP busca encauzar el precio del crudo y mantenerlo por encima de los US$/60 el barril, aunque el elevado ritmo de producción de hidrocarburos de los EE.UU., como segundo factor, podría contrarrestar en todo o en parte ese propósito”.
Con respecto a la producción local de hidrocarburos, según KPMG, “principalmente la de petróleo, ha venido mostrando una fase descendente desde finales de la década de 1990, luego de que la industria alcanzara un máximo histórico cercano a los 50 millones de m3 en 1998 (alrededor de 850.000 barriles de producción media diaria).
A partir de entonces, el sector comenzó a responder a las condiciones desfavorables del entorno económico, situación que estaba ligada al modelo de crecimiento elegido durante los años 2003 a 2015, y cuya principal característica fue la aplicación de políticas que buscaban fomentar de manera desproporcional la demanda por sobre la oferta, generando de esta manera un retroceso gradual pero consistente en la inversión en casi todos los sectores productivos.
Estas medidas generaron un fuerte déficit energético”.
Mejoras progresivas
Para KPMG, “en la actualidad, las perspectivas mejoran de forma progresiva producto de las medidas que buscan apuntalar la inversión y producción en todos los sectores y que gradualmente empiezan a mostrar resultados.
En ese sentido, mientras el déficit energético comienza a disminuir lentamente (en los dos últimos años, por ejemplo, el promedio del déficit en el balance comercial de la cuenta de combustibles y energía se mantuvo en torno a los US$ 3.000 millones), la producción de hidrocarburos y sus derivados comienza a dar algunas señales de reactivación”.
Y con respecto a Vaca Muerta, KPMG destaca que “los importantes reservorios de gas y petróleo no convencional en la provincia de Neuquén, en la formación, conforman uno de los principales faros a nivel global en la industria del P&G (petróleo y gas) en busca de mayores inversiones”.
Al respecto, indicó que “el crecimiento en la producción nacional de hidrocarburos no convencionales se ha disparado, principalmente en los últimos años.
Esta pasó desde un millón de m3 en 2014 a superar los tres millones de m3 en 2017, y la de gas natural pasó de 4,3 miles de millones de m3 (es decir, el 10% de la producción total anual de gas natural) a un estimado 11 mil millones de m3 (27%) en igual período”
Fuente: El Economista
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