
Cuando el entonces presidente Néstor Kirchner firmó en 2006 el contrato para la importación de gas de Bolivia con una vigencia de 20 años nadie se imaginaba que doce años después el desarrollo de Vaca Muerta competirÃa con el fluido importado, en especial en los perÃodos de menor demanda.
El exsecretario de EnergÃa de la Nación, Javier Iguacel, habÃa tomado la postura de reducir al mÃnimo los ingresos del gas de YPFB confiado de la negociación de una adenda contractual, pero el tiro le salió por la culata y la amenaza del gobierno boliviano de ejecutar el aval del contrato de 150 millones de dólares terminó eyectándolo del cargo.
Desde su salida, los volúmenes importados tendieron a crecer hasta la semana siguiente cuando Gustavo Lopetegui asumió al frente de EnergÃa y se retomó la senda de los recortes a las importaciones.
En lo que va de enero el mayor ingreso fue de 11,8 millones de metros cúbicos, es decir un 31% por debajo del piso del contrato que para esta temporada de verano es de 17,2 millones de metros cúbicos diarios.
Pero en esta semana se vieron los menores volúmenes de ingreso, con 6 millones el lunes y 7 millones de metros cúbicos el martes, marcando asà un achique del 65% sobre lo fijado en el contrato. Una medida que no parece casual si se tiene en cuenta que ya antes de asumir el cargo Lopetegui se habrÃa reunido con los enviados de YPFB.
Desde la primavera pasada, la cartera de EnergÃa venÃa planificando una modificación en el contrato, para reducir las compras en verano e incrementarlas o mantenerlas en invierno junto con una renegociación del precio en función de los cambios en el mercado nacional.
El as bajo la manga argentina consistÃa entonces en que Bolivia incumplió primero el contrato, al no poder enviar en el invierno pasado los 21 millones de metros cúbicos diarios que marcaba el contrato.
Fuente: Diario RÃo Negro
1294 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas