
El precio del petróleo Brent, negociado a futuro en Londres, orilló ayer los u$s 63 por barril, un 50% más que los u$s 42 que perciben las empresas productoras de crudo en Vaca Muerta. El congelamiento de precios de los combustibles sigue en pie y las petroleras todavía mantienen la incertidumbre acerca de qué pasará el 15 de noviembre, cuando terminen los efectos del DNU 566, emitido luego de la devaluación que siguió a las PASO.
La crisis poselectoral, llevó al Gobierno a tomar medidas “que sólo se justifican en la emergencia” -en palabras del propio presidente, Mauricio Macri-, como romper el esquema de precios libres en la comercialización de petróleo entre las productoras y las refinadoras y entre estas y el público. Ante la posibilidad de un nuevo Gobierno de otro color político, más proclive al intervencionismo, las petroleras dudan de la recuperación de pérdidas a posteriori.
Por el momento, la Secretaría de Energía no encabezó ninguna otra convocatoria al sector y a las provincias tras la liberación del mercado mayorista y el anuncio de $ 1550 millones en subsidios directos a las productoras. A casi un mes de la medida, hay pocas certezas sobre el “día 91”.
De la misma forma, el atraso en los precios de los combustibles alcanza casi un 35%, según distintos referentes del sector y economistas. En una reciente presentación para sus inversores, YPF detalló que los combustibles habían llegado a la paridad de importación a principios de julio, pero volvieron a quedar retrasados.
Para el economista Esteban Kiper, referente del kirchnerismo, habrá que solucionar ese atraso. “Históricamente la tendencia para que funcione la industria es que un litro de nafta cueste u$s 1 ”. Hoy el litro de nafta súper está en u$s 0,77, mientras que en abril de 2018, previo al inicio de la crisis cambiaria, estaba en 1,20 dólar.
Fuente: El Cronista
835 lecturas | Ver más notas de la sección Noticias Destacadas