
"Mientras seguimos combatiendo la pandemia, tenemos que pensar en nuestra estrategia a largo plazo", declaró en rueda de prensa el vicepresidente de la Comisión Europea para el Pacto Verde, Frans Timmermans. La CE quiere que se produzca hidrógeno renovable, principalmente con energía eólica y solar, e integrar su cadena de valor para reducir costes y hacerla más competitiva.
El hidrógeno (H2) es un elemento químico muy abundante que genera casi la totalidad de la energía producida por las estrellas y que en la superficie terrestre generalmente se encuentra integrado en otros compuestos como el agua o los hidrocarburos. Para utilizarlo como fuente de energía lo primero es conseguir hidrógeno puro, por ejemplo, descomponiendo el agua (H2O) a partir de la corriente eléctrica a través en un proceso denominado electrolisis. Bruselas reconoce que, a corto y medio plazo, habrá que contar con "otras formas de hidrógeno bajo en carbono para reducir rápidamente las emisiones y apoyar el desarrollo de un mercado viable" para, más adelante, producir hidrógeno renovable a gran escala e integrar su cadena de valor desde la producción y su transporte.
El objetivo es que se emplee en multitud de sectores, incluidas en industrias intensivas como plantas químicas o metalúrgicas, donde tiene difícil penetración la energía eléctrica porque se necesitan altas temperaturas y demostrar "que el acero verde es posible", dijo Timmermans. La estrategia se inspira en la Alianza de Baterías lanzada por la Comisión Europea en 2017 ante la pujanza de China en un mercado tecnológico clave en el desarrollo del vehículo eléctrico, con proyectos en una docena de países de la UE que van desde la minería de litio hasta el reciclado de las pilas. Bruselas empezará por crear "una tubería de inversión para aumentar la producción" con la creación de nuevas infraestructuras a través del plan de recuperación para superar la crisis económica generada por el coronavirus, e introduciendo estándares, terminología y certificaciones comunes que generen certidumbre para los inversores.
En primera instancia, entre 2020 y 2024, la estrategia del Ejecutivo comunitario aspira a desarrollar un sector en pañales hasta instalar "al menos 6 gigavatios de electrolizadores de hidrógeno renovables en la UE" y "un millón de toneladas de hidrógeno renovable". En una segunda fase (2025-2030), la Comisión espera que el hidrógeno sea "una parte intrínseca" de un sistema energético europeo integrado, con "al menos 40 GW de electrolizadores de hidrógeno renovables y (...) diez millones de toneladas de hidrógeno renovable". En la tercera fase (2031-2050), las tecnologías relacionadas con el hidrógeno "deberían alcanzar la madurez y desplegarse a gran escala en todos los sectores difíciles de descarbonizar". (...)
Fuente: Infobae
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