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Vaca Muerta lleva un año durmiendo en una profunda crisis que podrÃa extenderse, como mÃnimo, seis meses. Más allá de la pandemia, cuáles son los motivos que permiten que la actividad vuelva a tener el flujo normal. Todo parece reducirse a la falta de caja de las compañÃas petroleras. Para fechar el inicio de la tormenta hay que viajar en el tiempo hasta el 15 de agosto de 2019 cuando el expresidente Mauricio Macri congeló, tras perder las PASO, el precio de los combustibles. Después el cambio de gobierno nacional y, un poco más adelante en el tiempo, el coronavirus, cerraron el ciclo.
Apenas un mes tardó el DNU 566, de la anterior administración nacional, en mostrar efectos en los yacimientos neuquinos. Incluso para fines del año pasado el sindicato, que dirige Guillermo Pereyra, tuvo su primer frente de batalla por 600 despidos. El atraso en el precio de los combustibles fue señalado por las operadoras como una de las principales heridas para los flujo de cajas, que costea el grueso de las inversiones en el campo. Hace apenas unas semanas se autorizó la primera suba tras 12 meses de spot en los surtidores: la conclusión es que aún siguen atrasados. La lista de contratiempos no solo tuvo a la pandemia que, a nivel de cabotaje impactó en la demanda de naftas y gasoil y que internacionalmente, además, impactó en los precios internacionales del crudo por una sobre oferta llegando, como se recordará, a valores negativos: las empresas pagaban para que se lleven los stock de petróleo que acumulaban.
Pero también es cierto que el gobierno de Alberto Fernández tuvo una reacción muy lenta para dar señales a la industria de los hidrocarburos. Era una lectura compartida, y recibida con preocupación en Neuquén, que el mandatario, desde su campaña y tras su asunción, no incluÃa entre sus prioridades a Vaca Muerta. Esa impresión quedó demostrada en los hechos. El denominado barril criollo, que fija un precio artificial interno para el crudo, llegó casi a fines de mayo y después de varias idas y vueltas alrededor del valor final. La demora quedó plasmada en el hecho de que a las semanas del DNU, la reactivación de las pizarras internacionales empataron la cotización nacional. Ahora pasa algo similar con las definiciones para el nuevo programa de subsidios al gas conocido como Plan Gas.
Es un capÃtulo aparte analizar por qué el sector petrolero nacional ata sus desarrollos a los incentivos estatales (ver opinión), sin embargo, las explicaciones son conocidas: es una actividad de capital intensivo con un peso estratégico para el abastecimiento energético y la generación de divisas, por lo tanto necesita de un apalancamiento del gobierno nacional para desarrolarse. La señal más fresca para un cambio de rumbo en la polÃtica de Fernández fue la designación del diputado neuquino DarÃo MartÃnez, quien todavÃa no asume y por lo tanto mantiene su banca como legislador.
A tal punto son las urgencias con las que le toca administrar a MartÃnez que, pese a la foto que compartió con el CEO de YPF, Sergio Affronti, y el gobernador, Omar Gutiérrez, en el Paseo de la Costa de la capital neuquina, oportunidad en la que ratificaron una reactivación de la petrolera nacional con la suba de más de 30 equipos de perforación, el sindicato que conduce Pereyra salió a amenazar con un paro de actividades. La decisión del gremialista sorprendió, además, porque fue su organización la que hizo circular la firma de un preacuerdo con la operadora nacional para comenzar a mover, aclararon sin modificación del Convenio Colectivo de Trabajo, los 17.000 operarios que están en sus casas cobrando sueldos mÃnimos sin realizar tareas. (...)
Fuente: Diario RÃo Negro
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