
El empresario Marcelo Mindlin, presidente de la energética Pampa Energía, no disimula su confianza en las oportunidades que se abren para la Argentina con la construcción de un nuevo gasoducto que, una vez finalizado, transportará gas desde Vaca Muerta atravesando las provincias de Río Negro, La Pampa, Buenos Aires y Santa Fe.
“Con el nuevo gasoducto, cambia la Argentina, cambia la provincia de Neuquén; y cambian las empresas como Pampa, que están dispuestas a invertir”, aseguró durante una charla con periodistas, luego de una recorrida por el yacimiento El Mangrullo, la “joya” de la corona de Pampa, que este año aumentará su producción de gas de 6 millones a 8,5 millones de m3 por día. Pero la mira ya está puesta en llegar a los 13,5 millones de m3 por día a partir de la ampliación de la capacidad de transporte que generará el nuevo gasoducto en 2023.“Me interesa más concentrarme en apoyar esta iniciativa que en analizar por qué el gasoducto no se hizo antes.
Festejamos que finalmente se haya decidido hacerlo”. Hoy la paradoja de la Argentina es contar con abundancia de gas en sus yacimientos no convencionales pero no tener la capacidad necesaria para transportarlo por las demoras en la puesta en marcha del gasoducto, cuyo punto de partida es Vaca Muerta, en Neuquén. Para poder satisfacer el pico de la demanda en los meses más fríos hay que importar gas de Bolivia o gas natural licuado (GNL) a través de barcos, con precios internacionales que se dispararon en los últimos meses.
“Me interesa más concentrarme en apoyar esta iniciativa que en analizar por qué el gasoducto no se hizo antes. Festejamos que finalmente se haya decidido hacerlo”, agregó Mindlin. Según estimaciones de la empresa, en 2022 Pampa aumentará un 60% su producción de gas, lo que permitirá al país ahorrar cerca de USD 900 millones en importaciones. En el pico del invierno, se importan unos 40 millones de m3 por día y la producción de Pampa puede reemplazar el 10% de esa demanda.El Mangrullo, en Neuquén, la joya de la corona de Pampa Energía “El nuevo gasoducto va a permitir eliminar la mayor restricción al crecimiento de la producción.
Tanto Pampa, como las demás empresas, podrán tener mayores niveles de actividad, las provincias tendrán mayores regalías y sería un gran alivio a la balanza comercial del país”, destacó Horacio Turri, director ejecutivo de Exploración y Producción de la compañía.Para incrementar la producción, la clave está en El Mangrullo, un yacimiento ubicado a 50 kilómetros de la ciudad de Cutral Có y Plaza Huincul, en Neuquén, que la empresa compró a Petrobras en 2016. Enclavado en la parte suroeste de Vaca Muerta, en medio de la inmensidad de tierras áridas y bardas, el Mangrullo tiene una particularidad: el gas que se extraen de sus pozos no proviene de la capa de Vaca Muerta (shale gas) sino de una capa superior (tight gas), por lo que son más baratos y rentables.
En el yacimiento El Mangrullo hoy trabajan más de 1.000 personas por día, entre petroleros y trabajadores de la construcciónSi bien ambos tipos de gas son no convencionales porque requiere de la fractura de la roca para producir, en el caso de El Mangrullo el gas tight se encuentra a 1.500 metros y requiere de una inversión de unos USD 3 millones por pozo y el shale está a 2.500 metros y requiere una inversión cercana a los USD 13 millones por pozo. “Son pozos que pueden competir con Vaca Muerta y cuestan mucho menos. Somos líderes en producción de tight y aplicamos la tecnología de fractura de Vaca Muerta, lo que fue algo inédito”, explicó Turri.
Fuente: Infobae
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